Redacción – 18 ago (EFE).- El conjunto de Javi Sánchez Toril no pudo poner la rúbrica dorada a un gran torneo. Casi siempre fue a remolque del bloque italiano. Su defensa, más que intensa, fue un muro prácticamente insuperable para un equipo al que le faltaron ideas y precisión.

Tommaso Gianazza y Filippo Ferrero situaron un 0-2 de entrada para Italia, que rápidamente expuso sus argumentos ante un España que pudo frenar el buen arranque del rival y llegar al descanso en tablas (3-3) gracias a los goles de Pol Daura (2) y Roberto Valera.

Pero el intermedio aplacó la reacción del equipo español. Italia liquidó prácticamente el partido con un parcial de 0-3 en el tercer periodo con goles de Ferrero y Francesco Lorenzo Cassia (2).

Los chicos de Sánchez Toril negaron la rendición inicialmente. Un gol de Víctor Andrade acortó su desventaja (4-6), pero Ferrero se encargó de sentenciar la final (4-8) a falta de cinco minutos.

Sin opciones, los tantos de Unai Biel y Pol Daura apenas significaron nada. Jacopo Parrella y Matteo Iocchi firmaron el 6-10 con el que concluyó el choque que significó la única derrota española en todo el torneo y que le impide colgarse el oro.