Madrid, 30 dic (EFE).- El año 2021, que debía abrir la XXXIII Olimpiada, será en cambio la prórroga del anterior ciclo deportivo, que culminará en julio con la disputa en Tokio de unos Juegos aproximadamente Olímpicos en circunstancias aún sin concretar.

El retraso un año de los Juegos con la intención de esquivar el zarpazo de la covid-19 puso patas arriba el calendario internacional de 2021, que también acogerá con doce meses de demora la Eurocopa y la Copa América de fútbol y que se sostiene prendido con alfileres, con continuos cambios de fecha.

Si bien el comienzo de las campañas de vacunación contra el coronavirus suponen un motivo de esperanza para los organizadores de los Juegos y para las 33 federaciones internacionales que aún deben completar sus torneos de clasificación, lo cierto es que Tokio termina el año con cifra récord de contagios y que Japón ha vuelto a cerrar sus fronteras a la entrada de los extranjeros no residentes en el país.

Pensar en unos Juegos a partir del 23 de julio con público internacional en las gradas suena a quimera.

Hasta el momento, ya se sabe que los deportistas tendrán que someterse a pruebas cada cuatro o cinco días, limitar su periodo de estancia en la Villa Olímpica y abstenerse de salir por la ciudad si no es para entrenar o competir. Nada de fiestas, cenas, paseos. Solo por esto, el brillo olímpico que se extenderá sobre la ciudad de Tokio quedará inevitablemente matizado.

Como ejemplo de lo que será 2021, el primer gran torneo de cada año, el Abierto de tenis de Australia, se retrasará tres semanas sobre sus fechas habituales, hasta el 8 de febrero. Y las fases previas se disputarán muy lejos, en Doha y Dubai.

Otro caso paradigmático es el de la NBA, que ya progresa en su temporada reconcentrada. Este año no habrá All-Stars y las finales concluirán como muy tarde el 22 de julio, a tiempo de que los profesionales puedan ir a los Juegos de Tokio con sus selecciones.

En las mismas fechas exactas, del 11 de junio al 11 de julio, se jugarán a uno y otro lado del Atlántico la Eurocopa y la Copa América de fútbol; la primera en 12 ciudades, la segunda en Argentina y Colombia. Portugal y Brasil llevan la corona al menos hasta entonces.

Antes echarán a andar en Europa y seguirán su curso en América las eliminatorias para el Mundial de Catar 2022. España debutará ante Grecia en marzo, el mismo mes en el que se retomarán los partidos en Sudamérica, donde Brasil domina con cuatro victorias en cuatro partidos.

Pocos Mundiales coinciden con el año olímpico, pero, como es habitual, el de balonmano masculino será el más madrugador, desde el 13 de enero en Egipto. Dinamarca defiende el título y será la primera competición en la que Rusia tendrá que competir sin su bandera y su himno, en cumplimiento de las sanciones del TAS por sus irregularidades en materia de dopaje. El ‘caso ruso’ gravitará todo el año sobre el deporte mundial, especialmente en los escenarios olímpicos.

2021 también será año de Copa América de vela, en marzo, y de los dos grandes torneos Estados Unidos-Europa de golf, en agosto la Copa Solheim y en septiembre la Ryder Cup; en ambos casos a Europa le tocará defender trofeo en territorio norteamericano.

Y el calendario tiene sitio para algunos estrenos: el de Turín como sede de las finales ATP, el de Arabia Saudí como etapa del Mundial de Fórmula Uno, los dos en noviembre, y el de una nueva competición multidisciplinar, los Juegos Panamericanos Júnior, en el noveno mes del año en Cali (Colombia).