Llegaba el Real Madrid a Mestalla con la intención de recortar dos puntos al Barcelona de las cinco copas que un día antes había pinchado en su visita a Cornellá. Sin embargo, una vez más el tiro salió por la culata. Los de Benítez siguen empeñados en dejar la lucha por la Liga en manos de Barcelona y Atlético. 

 

Autor: JoséCP (@josecidper)

Es cierto que ayer no fue ni de cerca el peor partido de los blancos que por lo menos mostraron algo de consistencia durante los primeros 30 minutos y bien pudieron haber sentenciado el partido con un buen Bale, que parece de los más entonados y un centro del campo bien apuntalado por Kovacic, pero una vez más se acaba la euforia del arranque y vuelve la apatía y la holgazanería de unos jugadores que han dejado más que claro que no comulgan con su entrenador. Ahí se recuperó el Valencia que se metió en el partido gracias a un penalti tonto cometido por Pepe que Parejo no desaprovecho. 

En la segunda parte el Madrid se empezó a desinflar y tras un presunto penalti no pitado a Bale, el bueno de Mateo perdió los papeles fruto del acelerón por la pena máximo no pitada y dejó a su equipo con diez. 

Parecía el principio del fin, pero una falta magistralmente sacado por Kroos (su primer partido decente en todo el año) acabó con un golazo del galés, sin embargo, menos de un minuto después la «empanada» de la defensa del Madrid permitió a Alcácer empatar el partido. Y ahí un Valencia con más corazón que cabeza pudo llevarse el partido en la última jugada y quién sabe si guillotinar a Benítez, de no ser por Keylor y el amigo Negredo, nefasto y torpe en el mano a mano. 

 

FOTO: PEDRO CASTILLO/Real Madrid
FOTO: PEDRO CASTILLO/Real Madrid

El Madrid volvió a dejar patente que no está con su entrenador y que en este campeonato no hay nada que hacer, basta con ver a Sergio Ramos y a Keylor «defenderle» con respuestas institucionales al acabar el partido sin ninguna contundencia. El típico discurso políticamente correcto pero que no nos engaña, no hay buen rollo, no les gusta Benítez o sus métodos, está más que claro que en ese vestuario hay algo roto, y los jugadores son la viva imagen de este desencanto en el campo… bueno y fuera también.

A las ya conocidas salidas de tiesto de Karim se le une ahora James, una sombra del jugador que deslumbró el año pasado, un jugador «gordo» para Benítez que ha pasado a un segundo plano. Su fuga de la Policía en plan «Fast and Furious» ha sido el último clavo en su ataúd deportivo, le va a costar volver a contar para el técnico al que además hace aspavientos cada vez que es sustituido. Rafa para evitarlos ha decidido directamente no sacarlo a jugar.

 

Pero yo me pregunto, ¿Cuándo pasará esto con Ronaldo? 

En la dictadura perfecta que ejerce Florentino Pérez parece imposible, no importa que el luso se pasee por el campo apareciendo a cuenta gotas, no importa que de los 25 tantos que ha metido este año todos hayan sido a equipos de mucha menor categoría, él nunca pasa por el banquillo, y quizá sea esa la motivación que le falta para volver a ser el jugador que todos esperan. Una dosis de banqueta nunca le hizo mal a nadie, pero en este caso Rafa sabe que esta atado de pies y manos. CR volverá a ser titular contra el Deportivo.

Con Isco pasa más de lo mismo, han decidido que no quieren al entrenador y están empeñados en hacerle la cama hasta que logren que se vaya.

Francisco ha demostrado que es un jugador diferente, por el cual los aficionados pagan las entradas, un jugón en toda regla, que sin embargo, se ha contagiado de sus indisciplinados compañeros, calentando sin moverse, caminando cuando le llaman para jugar y aquí Benítez si se atreve a dejarle fuera por mucho que haya hecho el año pasado. 

No niego que los planteamientos de Rafa o sus cambios hayan sido precisamente los más acertados en determinados partidos, pero desde todos los frentes esta recibiendo tortazos desde su presentación. Esta siendo utilizado como saco de boxeo y desde la prensa hasta el último aficionado parece haberse olvidado de que hay otros culpables con mayor responsabilidad porque son los que juegan, y su profesionalismo esta quedando en entredicho con esa actitud. 

Ellos son trabajadores y deben ceñirse a trabajar que no es que estén precisamente mal pagados y no lo están haciendo, están perdidos en temas extradeportivos, pendientes de sus fiestas y sus historias, mientras la directiva va de ridículo en ridículo por las instituciones. Así no puede ser, pero afortunadamente para sus intereses, todos han encontrado en Benítez al culpable perfecto de todos los males del equipo.

 

JoséCP (@josecidper)

FOTO: Real Madrid