PACISA ALCOBEDAS (67): Lucía Togores (14), Laura Howard (16), Clara Rodríguez (2), Kiara Kudron (12), Daira Varas (10) –cinco inicial- Sara Abos (0), Lucía Gutiérrez (3) Carmen Sol Molina (10) y Cecilia Aldecoa (0).

CELTA ZORKA RECALVI (59): Anne Senosiain (10), Tamara Montero (5), Itziar Germán (13), Breanna Richardson (14), Elo Edeferioka (2) -cinco inicial- Ainhoa Lacorzana (0), Celia García (3), Helmi Tulonen (5), y María Barneda (7).

PARCIALES: (16-9) (10-24) (14-12) (27-14)

ARBITROS: Alejandro Gómez Luque y Pablo Rodríguez Fernández. Señalaron 13 faltas a Pacisa Alcobendas y 22 faltas a Celta Zorka Recalvi.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la séptima jornada en el grupo A de Liga Femenina-2 disputado en la pabellón Antela Parada de Alcobendas, aplazado el 16 de Noviembre por la disputa de partidos de selecciones FIBA. 100 espectadores en las gradas.

Celta Zorka Recalvi cayó derrotado en la pista de Alcobendas en la recuperación del partido aplazado en la séptima jornada. La caída en picado defensiva en el último cuarto agregado a las dificultades para superar la defensa presionante del equipo local, dieron la vuelta a un partido que en líneas generales fue irregular para las celestes, que mostraron momentos de buen juego con otros en que se mostraron irreconocibles.

La salida en tromba del equipo local tuvo una protagonista. Laura Howard convirtió los primeros nueve puntos de Pacisa Alcobendas, disparando a su equipo en el marcador. Ante este vendaval y el nulo caudal ofensivo celeste a Cantero no le quedó más remedio que solicitar un tiempo muerto (9-0 5:20 1ºC) para detener la tormenta. Amainó la misma porque progresivamente la defensa viguesa comenzó a reconocerse en la pista, y cerrando las opciones locales lograron detener la hemorragia. Daira Varas recogía el testigo de su compañera Howard y continuó aportando para Alcobendas, mientras que las viguesas despertaron para llegar al primer cuarto vivas al mismo. A falta de 1:02 Ainhoa Lacorzana se retiró entre ostensibles muestras de dolor al recibir un latigazo en el tobillo derecho y ya no volvería a la cancha. El equipo restaba diferencias para llegar al final del primer parcial con desventaja (16-9).

El segundo cuarto supuso un cambio en el juego olívico. Las celestes rayaron la excelencia durante varios minutos con ataques fluídos y una defensa que asfixió a su rival. Detenido el potencial de Howard, las pupilas de Cantero endosaron un parcial de 2-11 que dio la vuelta al marcador (18-20). Ni siquiera la pausa del entrenador local causó efecto, porque el conjunto vigués siguió al mismo ritmo. Corrió desde la defensa y culminó varios contrataques que devolvieron la alegría y la moral al equipo (20-28 min. 17), que en defensa se multiplicaba para contener las ofensivas rivales. En el ataque local de nuevo Daira Varas era el único bastión ofensivo, llegándose al descanso con las viguesas por delante (26-33).

El tercer parcial devolvió cierto equilibrio al partido. En el intercambio de golpes brillaba Breanna Richardson en las celestes, mientras que el juego de Alcobendas era más coral. Las madrileñas apretaron en defensa a las celestes, que sufrían para anotar y veían como lentamente su oponente recortaba distancias. El técnico madrileño planteó defensa presionante en los ultimos minutos del cuarto que metieron en problemas a las celestes, anticipo de lo que vendría después. Las olívicas por su parte también apretaron las clavijas defensivas y aunque el partido se igualó en la práctica, en el electrónico seguían mandando al acabar el tercer cuarto (40-45).

El último cuarto resultó letal para los intereses celestes. La agresiva defensa madrileña bloqueó el inicio de los ataques vigueses, que gastaron mucho tiempo en llegar a posiciones ofensivas y no lograban cómodas posiciones de lanzamiento. Con dos triples se pusieron por delante, y Cantero pidió una pausa cuando ya mandaban por 48 a 45. No se detuvieron las madrileñas en su acoso a las celestes, que encajaron finalmente un parcial de 13-0 (53-45) que le daba la vuelta al partido. La base Lucía Togores destapó el frasco de las esencias para anotar 11 puntos la mayoría en penetración, al ver que las ayudas no se producían en la frágil defensa viguesa. Además varios contraataques francos facilitaron la labor local que a falta de 2:18 acariciaba la victoria (59-50). Para colmo de males, Tamara Montero se retiraba con dolores en su rodilla izquierda. Tan solo la respuesta de Barneda con cinco puntos consecutivos ponía calor al partido (59-55 a 54 segundos) pero ya era tarde. El triple sobre la bocina que los árbitros validaron puso el resultado final (67-59).

Las celestes permanecen hoy en Madrid para disputar ya el Sábado 14 de Diciembre y a las 16:00 horas ante Laboratorios Ynsadiet de Leganés la jornada de liga ordinaria.

Nota de prensa del Celta Baloncesto