Tres partidos sin perder, gran juego y meritoria victoria ante el Atlético de Madrid. Balaídos, con un gran ambiente, vivió un enorme partido de los celestes, ambiciosos y dominadores desde el inicio, con un desenlace fantástico, 2-0. Anotaron Nolito y Orellana.

 

 

Celta de Vigo: Sergio Álvarez; Cabral, Fontás, Jonny; Augusto Fernández, Radoja, Krohn-Dehli (Alex López, 90’); Orellana (Santi Mina, 92’), Larrivey (Pablo Hernández, 75’) y Nolito.

Atlético de Madrid: Moyá; Juanfran, Miranda, Godín, Siqueira; Griezmann, Gabi (Raúl Jiménez, 72’), Tiago (Mario Suárez, 34’), Saúl; Mandžukić y Fernando Torres (Cani, 46’).

Goles: 1-0, min.13: Nolito; 2-0, min.71: Orellana

Árbitro: Martínez Munuera (Comité Valenciano).

Incidencias: partido de la 23ª jornada de la Liga BBVA disputado en el estadio de Balaídos ante 22.090 espectadores.

 

El partido comenzó con una presión muy alta del Celta, buscando sorprender a un Atlético de Madrid al que le costó entrar en el encuentro. Los gallegos fueron los que tuvieron más el esférico, aunque sin crear peligro para adelantarse en el marcador.

 

Sin embargo, en la segunda mitad, el equipo celeste aprovechó una jugada polémica para adelantarse en el marcador. Una posible mano de un jugador del Celta en su parcela no fue señalada como falta por Martínez Munuera y la jugada terminó en un claro penalti a Nolito y gol del delantero celeste.  Los celestes habían hecho méritos para disfrutar de una ventaja que se resistió mucho, pero que acabó llegando.

 

El Atlético de Madrid se lanzó a un ataque sin cuartel y Saúl, primero y Griezmann después se encontraron con Sergio, que realizó dos buenas intervenciones. En la del francés, incluso, tuvo la suerte de que el disparo dio en el palo y le volvió a las manos. Orellana sí acertó en el 71 cruzando un disparo que sentenciaba el choque. 

Y pudo llegar el segundo con un gran pase de Nolito hacia Larrivey, quien no pudo conectar bien su remate a puerta vacía. Sergio evitó después con una gran parada un tanto rojiblanco en un partido que aceleraba su ritmo por la necesidad de un rival que hasta entonces se había limitado a defender.

 

A los 28 minutos, gran jugada en ataque, espectacular, y golazo de Orellana con un enorme lanzamiento cruzado. El gran juego celeste volvió a recibir su justo premio. El Celta aguantó bien hasta el final y logró una merecida, valiosa y meritoria victoria para sumar su tercer partido sin perder.

Foto: Ángel Gutierrez