Barcelona, 21 mar (EFE).- La campeona olímpica gallega Tamara Echegoyen, que el pasado mes lograba, junto a Paula Barceló, la medalla de oro en el Mundial de la clase 49er.FX, considera que ese título es un indicativo de que tienen «nivel para estar en el podio de los Juegos».

«Ese oro nos ha servido para que nuestra confianza esté donde debe estar», afirma Echegoyen en una entrevista concedida a EFE. «Lo hemos demostrado, pero también hemos de ser realistas, esto no nos debe descentrar de seguir trabajando, porque aún tenemos muchas cosas que mejorar ante rivales del máximo nivel», añade.

Ourensana de nacimiento y pontevedresa de adopción, Echegoyen se encuentra en estos momentos en el CEAR de Vela ‘Príncipe Felipe’ de Santander realizando el confinamiento a causa del coronavirus.

«Estábamos en Palma, pero vimos que la mejor forma de estar todos juntos era Santander y no volver a casa para evitar riesgos. Por esto algunos del equipo olímpico estamos aquí», aclara en conversación telefónica.

También destaca que, el hecho de estar con más regatistas lo hace más llevadero, «porque anímicamente, ya que hemos decidido no estar con la familia, tener a los compañeros al lado también ayuda».

Por supuesto que su compañera de navegación, la mallorquina Paula Barceló está con ella. «Paula no se separará de mi hasta que no hayamos logrado nuestro objetivo en Tokio. Somos como ‘Pili’ y ‘Mili’, todo el día juntas», bromea.

Barceló, de 24 años, se unió a Echegoyen en septiembre de 2018 tras la retirada de Berta Betanzos. En apenas un año y medio han llegado a la cumbre de la vela olímpica mundial.

La misma campeona olímpica la eligió entre varias candidatas «porque, Paula, que dejó los estudios de medicina para venir a competir conmigo, tenía unas características a lo que yo ya estaba acostumbrada con Berta y pensé que eso iba a hacer las cosas más fáciles».

No oculta que su compañera le sorprende cada día con su evolución: «Tiene el talento innato de un regatista y las condiciones para llegar a lo más alto. Y no solo ella como tripulante mejora, sino que yo, junto a ella, también lo hago. Y no lo demostramos solo cuando ganamos, sino también en las adversidades, que han sido muchas. Siempre hemos confiado la una en la otra, y esto nos ha hecho más fuertes».

A sus 36 años, Echegoyen lo ha ganado todo en la vela olímpica: dos veces campeona del Mundo de la clase 49er. (2016 y 2020), campeona del Mundo de Match Race (2013), medalla de oro en Londres 2012 junto a Sofía Toro y Ángela Pumariega en clase Elliot, y diploma olímpico (4ª) en Río 2016, en la clase 49er.FX junto a Berta Betanzos.

Hace apenas cuatro mes, en noviembre pasado, Paula se fracturó un dedo del pie derecho cuando estaban entrenando en Nueva Zelanda y tuvieron que volver a España, para que pasara por el quirófano.

Pudo regresar para competir, en diciembre, en el Mundial 2019 pero lo hizo mermada y finalizaron en el puesto 54º sin acabar la competición. La gallega Patricia Suárez y la madrileña Nicole Van der Velden, acabaron décimo cuartas y lograron la plaza por país para los Juegos.

Esto hizo pensar que lo tendrían complicado en el Mundial 2020, que iba a celebrarse en la segunda semana de febrero en Melbourne (Australia).

«Lo que hicimos entre un Mundial y el otro fue no dejar de trabajar ni en navidades ni en todo el mes de enero, porque sabíamos que era nuestra oportunidad de culminar todo el trabajo realizado y lo aprovechamos», recuerda.

Ahora, Brasil, vigente campeona olímpica, Nueva Zelanda, Dinamarca, Inglaterra y Noruega parecen ser sus rivales por las medallas en Tokio.

Es probable que la cita olímpica se aplace por el coronavirus. En cualquier caso, y pese a este inesperado contratiempo, ellas están preparadas para afrontarla con garantías.

Poder contar con Movistar como patrocinador principal les permitirá competir en los Juegos con material totalmente nuevo. Incluso Helly Hansen,su proveedor de vestimenta, teniendo en cuenta las condiciones adversas de Japón en agosto con mucho calor y humedad, les facilitará equipos personalizados, que serán como una ‘segunda piel’, siguiendo la línea de las equipaciones de las nadadoras.

Ya se disputen este año o el próximo, Echegoyen los afronta como los último: «Probablemente los de Tokio serán mis últimos Juegos, pero también iban a serlo los de Río 2016. Sinceramente, lo que pienso es que he dado mucho a la vela olímpica, pero lo que si puedo decir es que no estoy mirando a París 2024″.