Foto: Judo Club Oleiros

Silvia Lage lleva siendo desde 2012 una de las principales caras del judo femenino en Galicia. Una auténtica veterana en la disciplina, pese a contar tan solo con 22 primaveras (14/07/1997).

En las últimas semanas, la judoka, que forma parte del Judo Club Oleiros, ha recopilado dos nuevos éxitos individuales en forma de medalla de plata en el Campeonato Gallego y otra de bronce en el Campeonato Sector Oeste de España.

A su vez, se encuentra finalizando el Máster en Eficiencia y Aprovechamiento en la Universidad de la Coruña y piensa ya en un futuro dedicándose a ello tras años de esfuerzo y sacrificio. Mientras tanto, promete seguir dando guerra. Y nosotros hemos tenido el placer de charlar un rato con ella.

Jacobo León: En apenas unos días has logrado la medalla de plata en el Campeonato Gallego y otra de bronce en el Campeonato Sector Oeste de España, ¿te sientes en un gran estado de forma en este final de año?

Silvia Lage: Si, gané el campeonato gallego y el tercer puesto en el Sector Oeste. Lo que pasa es que en este sector solamente se clasifican para el nacional los tres primeros. Yo quedé cuarta y no pude seguir. Por primera vez en once años no podré ir al nacional. 

J.L.: Entonces, ¿no has podido cumplir del todo tus objetivos en este 2019? ¿Cuáles te has marcado para 2020?

S.L.: En parte, porque mi objetivo era clasificarme para el nacional. Ahora, el objetivo es el Campeonato Español Universitario. Será el último en el que participe porque es mi último año en la universidad y no podré volver a participar. Hace dos años logré ganar y me gustaría volver a repetirlo. 

J.L.: Desde 2012 has recopilado distintos éxitos a nivel local, provincial, regional y estatal, ¿con cuál te quedas por encima de todos ellos?

S.L.: El que más ilusión me hizo fue cuando quedé tercera en el campeonato júnior de España porque venía de una lesión muy importante, con una operación. Ese año [2014] también pude ganar el gallego y me hizo mucha ilusión volver.

J.L.: Paralelamente a tu gran evolución como judoka has completado una formación bastante especializada y ahora estás cursando un Máster en Eficiencia y Aprovechamiento energético en la Universidad de A Coruña. En una entrevista previa leía que ya en bachillerato te costaba compaginar las clases con los entrenamientos y las competiciones, ¿ha costado mucho el organizar ambas cosas en la universidad?

S.L.: En la Universidad, estuve en Lugo haciendo la ingeniería y tuve mucho apoyo por parte del Club Judo Muralla. Tenía a los entrenadores encima, me ayudaban mucho. Buscábamos las horas para ir a entrenar. Desde el Club Oleiros también he recibido muchísimo apoyo y también mi familia me ha ayudado muchísimo. Fue muy difícil porque tenía muchas horas de clase pero al final logré hacer todo lo que quería y asistir a las competiciones. 

Foto: Judo Club Oleiros

J.L.: El deporte femenino suele estar supeditado al masculino y en una disciplina menos difundida como el judo esto se acrecienta. ¿Has tenido muchas dificultades económicas y personales para poder seguir compitiendo?

S.L.: Siempre he entrenado con chicos porque no hay muchas chicas que practiquen judo. A nivel de competición cada vez hay menos chicas y es una pena. El Concello de Oleiros nos ayuda con becas, tanto a nivel individual como de clubes. La Diputación de Coruña también me ayudó de forma importante para competir en Europa hace dos años. Y después el apoyo familiar, principalmente. 

J.L.: ¿Cuáles son tus aspiraciones? La universidad, las prácticas y demás compromisos acaparan cada vez más tiempo. ¿Has puesto fecha, aunque sea hipotética, a tu carrera como judoka, al menos a nivel profesional?

S.L.:  Ahora mismo sí que siento que ya va siendo hora de centrarme más en los estudios que ya estoy acabando y en el trabajo. Quiero lograr lo máximo posible en los años que me quedan y después dedicarme a ayudar en la base del club, algo que ya estoy haciendo, para que las nuevas generaciones sigan adelante. Tengo el caso de mi hermana pequeña que está empezando a despuntar, entonces me veo más en un papel de ayudarles a ellos. Seguir compitiendo pero centrándome más en ellos. 

J.L.: Ahora que nombras a tu hermana pequeña Sabela, quien también está consiguiendo bastantes logros, me gustaría preguntarte, ¿viene el judo de familia?

S.L.:  No, no viene de familia [risas]. Todo el mundo me pregunta lo mismo porque somos tres hermanos y los tres hacemos judo. Mi hermana está resultando ser muy buena. Y fue al revés: nosotros hemos enganchado a nuestros padres para que empiecen a hacer judo. Así que fue cosa mía, mis hermanos, como todos los hermanos pequeños, querían imitar al mayor y la cosa ha salido bien. 

J.L.: ¿Cómo es un día cualquiera en la vida de Silvia Lage?

S.L.:  En la carrera era cuando estaba más a tope y hacía las competiciones tenía clases todas las mañanas y casi todas las tardes un par de horas. Entonces, si tenía clase a las 9 tenía que levantarme una hora antes para hacer pesas, correr o lo que fuera tres días a la semana.

Después, en judo se suele entrenar bastante tarde y en las horas libres en medio tenía que estudiar. Los fines de semana solía tener competición, ya fuera mía o de los pequeños 

J.L.: Una última pregunta que siempre me gusta hacer. Imagina que existe la máquina del tiempo y viajas al pasado diez o quince años. ¿Qué te dirías a tí misma que también pueda servir como ejemplo o ayuda a todos esos niños y niñas que estén dando o piensen en dar sus primeros pasos en el mundo del judo? 

S.L.: Igual me diría que no me estresara tanto porque hace diez años siempre estaba pensando en estudiar, en entrenar más, en ser mejor en todo y hay que saber disfrutar las cosas. Ahora voy a competir y disfruto compitiendo. Antes iba con mucha presión. Tenía que ganar y tenía que ganar. Competir y ganar está muy bien pero hay que disfrutar con lo que se hace.

Queremos agradecer tanto a Silvia Lage como al Club Judo Oleiros por su gran amabilidad y disposición y por toda la ayuda brindada para que esta entrevista haya sido posible.