Redacción deportes, 23 feb (EFE).- Desde el ya legendario triunfo (22-36) del «XV del Cardo» en abril de 1999, cada visita a la capital francesa se ha convertido en un auténtico calvario para el conjunto escocés.

Una tradición que volvió a cumplirse de nuevo este sábado, en un encuentro en el que Francia ya dominaba por 10-0 a los dieciocho minutos, gracias a un ensayo de Romain Ntamack y dos «patadas» de Thomas Ramos.

Diferencia que plasmó la superioridad de un equipo francés, que mejoró notablemente sus prestaciones con relación a la dos primeras jornadas en las que los galos cayeron por 19-24 ante Gales y 44-8 ante Inglaterra.

De hecho, ni la reacción del equipo escocés, que redujo su desventaja antes de llegar al descanso (10-3) con un golpe de castigo de Greig Laidlaw, puso en peligro el triunfo de Francia.

Tal y como se encargó de ratificar al inicio de la segunda mitad el tres cuartos Yoann Huget, que con un ensayo a los 42 minutos elevó a doce puntos la renta del «XV del Gallo».

Una ventaja que se disparó definitivamente con la entrada a los 70 minutos del tercera línea Gregory Alldritt, que ratificó el triunfo de Francia (27-10) con dos ensayos en los minutos finales.