Foto: McLaren

Montmeló (Barcelona), 19 feb (EFE).- El piloto español Carlos Sainz (McLaren MCL35) señaló este miércoles en el Circuito Barcelona-Cataluña, donde concluyó la primera jornada de ensayos de pretemporada de la F1, que tiene «objetivos razonables» para esta temporada, pero que hay que estar atentos a los equipos que reciben «ayudas externas».

Para Sainz, esos «objetivos razonables» son intentar acabar entre los ochos primeros y, como equipo, que McLaren sea la cuarta al final de la temporada.

No obstante, aunque no quiso ahondar en ello, sí que dejó entrever que para lograr estas metas sabe que va a tener que competir con lo que se conoce como ‘coches B’: las escuderías que cuentan con motores de los equipos punteros del año pasado, caso, entre otros, de Racing Point, que monta un Mercedes de 2019 y con el que este miércoles el mexicano ‘Checo’ Pérez logró el tercer mejor tiempo de los ensayos.

Sainz atendió a los medios en el ‘motorhome’ de McLaren en el Circuito de Barcelona al finalizar la jornada, en la que dio 161 vueltas y logró un mejor crono, ya en la sesión de la tarde, de 1:17.842, acabando con él como sexto piloto más rápido.

En su encuentro con la prensa española, y a la pregunta de qué grado de preocupación tiene ante un buen número de ‘coches B’ que correrán este año, el piloto madrileño fue directo: «Preocupante es poco, porque no nos puede afectar».

«Nosotros sólo nos podemos centrar en lo que hace McLaren como equipo individual y esperar que este año podamos seguir recortando hueco a los equipos de delante. Si los demás recuperan porque han copiado un coche del año pasado, no nos puede preocupar porque no depende de nosotros, porque así son las reglas de F1», apuntó Sainz.

En este sentido, Sainz dijo que ve difícil mejorar el sexto lugar del año pasado, que atribuye a que Red Bull hizo un cambio de pilotos con Toro Rosso (ahora Alpha Tauri).

«Los resultados de intención son muy parecidos a los del año pasado. Quizá el sexto puesto va a ser difícil de conseguir, que fue gracias al cambio de un piloto en un equipo puntero (el francés Pierre Gasly fue ‘relegado’ de Red Bull a Toro Rosso; y el tailandés Alex Albon efectuó el camino inverso), pero básicamente será estar entre los ochos primeros y ser el cuarto mejor equipo, que creo que es un objetivo razonable, pero hay que mirar a los equipos que también están dando pasos de gigante por ayudas externas. Pero no depende de mí», subrayó.

«A la afición le aseguro que intentaré hacer todos los podios que pueda; y ganar, si puedo», añadió un ilusionado Sainz, que dijo haber vivido nuevamente las sensaciones que se experimenta al subir a un bólido tras meses de descanso, con los inconvenientes musculares que ello produce, como por ejemplo en el cuello, aunque dijo que a pesar de sentirse «algo magulladillo», podría haber seguido más allá de las 161 vueltas dadas.

Del trazado, reconoció que sigue teniendo problemas en el tercer sector el Circuito de Barcelona, pero recordó lo siguiente: «Hoy se me siguió atragantando un poco el tercer sector, pero en los dos primeros fui muy bien y me llegó, incluso, a sorprender. Lo bueno es que van a llegar cosas nuevas. El coche que hemos lanzado aquí es para hacer vueltas. No es el coche de la primera carrera. Tranquilidad. Estamos aquí para dar vueltas esta primera semana. Ya pensaremos en el último sector la semana que viene y también de cara a Australia».

De la primera jornada de ensayos, desveló que lo que más le impresionó fue la «rapidez» del coche. «El paso por curva es muy difícil de explicar y es impactante la primera vez que lo conduces después de tres meses parado. Es algo que a mí me encanta esta sensación del primer día. Es espectacular. Y a partir de ahora, sólo vamos a ir más rápidos. Hay que valorar que probablemente el año 2020 sea el último de los F1 más rápidos de la historias», añadió.