Fantástico Nadal. Había dicho que se lo iba a tomar con calma porque venía de una lesión, ha estado siete meses sin competir por una rotura parcial del tendón rotuliano de su rodilla izquierda, pero no sabe jugar sino es para ganar y durante este torneo lo ha demostrado, a pesar de haber sufrido en los primeros encuentros. Su derecha, su mejor golpe, le consigue el octavo Roland Garros de su carrera y el duodécimo Grand Slam de su carrera. Alargando su historia y su leyenda un año más sobre la tierra roja de París. Ferrer lo intentó, pero no fue rival para el balear, supersónico y tremendo con sus derechas. Grandísimo Roland Garros para el alicantino, grandísimo Nadal en la tierra parisina.

Roland Garros Final

Rafael Nadal     6         6            6
David Ferrer      3         2            3

Rafa Nadal lo ha vuelto a hacer, campeón por octava vez en Roland Garros, dueño de la tierra batida parisina. No hay otro como él y se garantiza que se hable del hasta la saciedad y por toda la eternidad, porque nadie había sido capaz de ganar tantas veces un grande, ni siquiera Roger Federer en Wimbledon, un triunfo que le confirma como el mejor de todos los tiempos en la arcilla parisina. Después de derrotar a David Ferrer por 6-3, 6-2 y 6-3 en dos horas y 16 minutos, Nadal se regala un nuevo homenaje, lastima que haya sido a costa de Ferrer. Para él no hay límites, no se sabe dónde están. Disfrutemoslo porque es único y cuando no este……

Ferrer se puso con 3-2 después de recuperar un break sacando orgullo. Quiso ponerselo difícil a Nadal, pero cuando despertó el zurdo se lo llevó por delante. A partir de ese 3-2, Nadal puso una marcha más, piso a fondo y enlazó siete juegos de forma consecutiva para mandar 6-3 y 3-0. Ya se sabía quién levantaría el codiciado trofeo.

En el tercer set, con 2-1 y saque para Ferrer el partido se interrumpió unos minutos porque el agua mojaba de verdad. Parecía 2012, cuando se tuvo que aplazar el Nadal-Djokovic al lunes por una tormenta tremenda. Se retomó la discusión y la historia fue la misma. Ferrer sólo puede aplaudir al eterno campeón de París. Roland Garros tiene dueño y ese es Nadal.