Foto: LaLiga

Ficha Técnica

0 – RC Celta de Vigo: Rubén Blanco; Hugo Mallo, Aidoo, Araujo (Jorge Sáenz, min.59), Olaza; Pape Cheikh, Brais Méndez, Lobotka; Aspas, Denis Suárez (Beltrán, min.67) y Santi Mina.

1 – Real Sociedad: Remiro; Zaldua, Llorente, Le Normand, Monreal; Odegaard, Zubeldia, Merino, Oyarzabal (Sangalli, min.86); Portu (Barrenetxea, min.90) y William José (Isak, min.74)

Goles: 0-1 Isak, min.81.

Árbitro: Pizarro Gómez (comité madrileño). Expulsó a Pape Cheikh (min.65). Además, amonestó a Hugo Mallo y Aspas por parte del Celta de Vigo, y a Zubeldia y Oyarzabal por parte de la Real Sociedad.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la décima jornada de la Liga Santander disputado en el estadio municipal de Balaídos ante 18.002 espectadores.

Vigo, 27 oct (EFE).- La Real Sociedad se afianza en la zona alta de la Liga Santander después de vencer en Balaídos al Celta con un gol del sueco Isak (0-1), un tanto que llegó cuando el equipo celeste defendía con un jugador menos por expulsión de Pape Cheikh, una derrota que compromete el futuro del entrenador Fran Escribá.

El preparador celeste no movió demasiado el equipo titular, salvo las novedades de Pape por Okay y Brais Méndez por el lesionado Rafinha. Mostro el conjunto vigués una actitud defensiva más agresiva, aspecto táctico que reclamaba el entrenador. Se concretó en pequeñas faltas y en una presión alta que dificultó algo una salida cómoda para la Real.

No se achicó el equipo vasco. Desplegó su fútbol combinativo y dinámico. Se apoderó de la posesión de la pelota. Su pequeño dominio, sin embargo, no se plasmó con ocasiones, salvo un tiro de Odegaard en el minuto diez, un golpeo de Monreal poco después y un córner cerrado de Odegaard cerca de la media hora.

El Celta apenas generó peligro hasta esa media hora, una seña de identidad del equipo de Fran Escribá esta temporada. Le cuesta desbordar y sorprender al rival en ataque. Tira muy poco a portería.

Durante la primera media hora del partido su única aproximación con algo de daño fue un centro de Aspas hacia Santi Mina que cortó Zaldua. Después, en el tramo final de la primera parte, el Celta mejoró notablemente su imagen. Dio varios pasos adelante. Tuvo la pelota y también aceleró su ritmo.

Todo el protagonismo hasta el descanso lo acaparó Santi Mina: un centro peligroso en un contragolpe por la banda derecha, un buen cabezazo a la salida de un saque de esquina tras zafarse del marcaje de Le Normand y, fundamentalmente, un remate de cabeza al borde del área pequeña, un testarazo que se le fue alto pese a estar solo, bien posicionado ante Remiro para rematar un centro de Olaza.

El Celta se fue con buenas sensaciones al vestuario y con el recuerdo de la gran oportunidad de gol malgastada por Santi Mina.

El segundo tiempo abrió con contratiempos importantes para el Celta: lesión del central Araujo (minuto 59) y expulsión del centrocampista Pape Cheikh (minuto 64). No lo aprovechó el conjunto vasco, más temeroso, mucho menos poderoso en ataque. Solo lo intentó con un par de golpeos lejanos de Oyarzabal y Zubeldia, tiros poco inquietantes para el portero.

La Real, con un jugador más en el campo, se estiró en el último cuarto de hora. Creó poco peligro. El Celta se protegió atrás, pero en un desajuste defensivo de sus centrales sufrió el tanto de la derrota.

Fue en el minuto 82. Odegaard conectó por la zona central con Isak, el delantero sueco le ganó la posición a Aidoo y culminó la jugada con un ajustado disparo, el único gol del partido, pese a que poco después el equipo de Imanol Alguacil tuvo dos grandes ocasiones, un tiro de Isak y otro de Sangalli, ambos despejados por Rubén.

El gol de Isak selló el encuentro para la ilusionante Real Sociedad; dejó al Celta herido, sin tiempo y sin ideas para reaccionar.