El discípulo ganó al maestro en la Porsche Móbil 1 Supercup disputada este fin de semana en Mónaco demostrando así que no solo és rápido en tierra.

Ogier ha dado muestras de su polivalencia al volante este fin de semana en Mónaco

Antes de que los Alonso, Vettel, Rosberg y CIA salieran al asfalto de la siempre glamurosa Mónacose disputaba la Porsche Móbil 1 Supercup que no tendría mas transcendencia de unas pocas líneas si no fuese porque en esta 2ª carrera se contaba con la participación del mejor piloto de rallies hasta la época, Sébastien Loeb, y del que se considera su mayor rival y sucesor, Sébastien Ogier.

La carrera la ganó Sean Edwards, al igual que hiciera en el Gran Premio de Cataluña, lo cual lo coloca al frente de la clasificación general, pero la mayoria de la gente quería ver a los dos pilotos de WRC pilotando sus Porsche 911 GT3 Cup.

La experiencia de Loeb en esta clase de circuitos y que ya había corrido en Cataluña le daban cierta ventaja ante la inexperiencia de Ogier pero el francés de Volkswagen haría una magnifica carrera y acabaría el 13º de 26 participantes por delante deLoeb que solo podía acabar 16º.

Ogier ha calificado la experiencia como «muy positiva» pero de momento deja aparcado el Porsche para seguir al volante de su Polo R WRC en el Rally Acrópolis de Grecia que se disputará del 31 de mayo al 2 de junio.