Foto: Jacobo León

Pese a la gran apertura global del deporte profesional, hay temas que todavía siguen siendo tabú en pleno siglo XXI. Una de ellas es la salud mental de los deportistas.

La NBA ha dado comienzo recientemente a un programa de prevención y atención psicológica para todos los componentes de la liga a raíz de los desgarradores testimonios de algunas de las estrellas de la liga (Kevin Love, DeMar DeRozan,…). En Europa todavía estamos en pañales al respecto, aunque comienzan a salir a la luz casos de jugadores que han precisado de atención psicológica para avanzar en sus carreras.

Patricio Garino, jugador del Kirolbet Baskonia, ha desvelado que tuvo que acudir a un psicólogo para poder sobreponerse a las diversas lesiones que ha sufrido este curso.

El argentino afirmó que quiso «irse a su casa y empezar de cero» y confesó en una rueda de prensa que el día de la recaída no pudo «parar de llorar durante toda la noche» a causa de la frustración. De hecho, el marplatense solo ha podido disputar un encuentro en los últimos tres meses.

Una decisión que cambió su vida y que le ha ayudado a pasar página. «Ahora estoy tranquilo, como si no hubiese pasado nada. Hoy por hoy sé que el psicólogo es un buen recurso y me salvó la temporada.»

Durante dicho periodo, Garino también se apoyó en familiares y amigos para poder superar la situación después de vivir «una montaña rusa de emociones».

Ahora, el jugador celebra «estar totalmente reincorporado al equipo» y deseoso de volver a jugar con el Baskonia.