Habría que bucear muchos años en la historia del baloncesto para poder encontrar un inicio de partido en el que el Unión Financiera hubiera encajado un parcial de salida de 0-10. Una atípica situación que llevó a Carles Marco a parar muy pronto un encuentro en el que los 6 puntos de Sergio Olmos y los 4 de Jonathan Guilling habían hecho mucho daño al equipo ovetense.

Aunque no tardó en reaccionar un Unión Financiera Oviedo impulsado por el carácter de su capitán y que encontró un soplo de aire fresco con la entrada en pista del center Oliver Arteaga (15-24). A partir de ese momento, las cosas comenzaron a mejorar para un conjunto local que apretó desde la defensa para poder correr a la par que reducía los porcentajes de acierto de su rival. Un trabajo que dio sus frutos y que permitió que Romaric Belemene invirtiera el mando del partido desde el 4,60 a tan sólo 3 segundos del descanso (32-31).

El duelo de bases con el que dio comienzo la segunda parte llevó a Jorge Sanz a opositar al triunfo desde una dirección en la que chocó contra los mejores minutos de un Fabio Santana que encontró en Mohamed Barro a su mejor aliado para alcanzar el último entreacto con una cómoda renta (53-47). Afrontaban así los ovetenses el tramo final con aire fresco y dispuestos a luchar por un triunfo con el que mantenerse en la zona alta de la tabla. Un reto sellado a través de su intensidad durante los últimos compases de un partido en el que su mayor acierto desde el 4,60 fue determinante (80-71).

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