España no tuvo piedad del equipo más débil del Grupo A en la segunda jornada del Mundial. Egipto no pudo evitar el previsible vendaval del conjunto español, al fin al completo, y que acabó abusando del subcampeón del último Afrobasket (91-54). Serge Ibaka, que rozó el doble doble, fue el principal protagonista de un festín, que da paso mañana a compromisos de mayor entidad en la primera fase.

La música volvió a sonar armoniosa y divina en un Palacio de Deportes de Granada entregado a la esperada superioridad española. Como era de prever, Egipto no fue en ningún momento rival para una España, a años luz del conjunto africano en cuanto a talento, centímetros y recursos. Los de Juan Antonio Orenga volvieron a superar los 90 puntos pasando el rodillo en el parquet andaluz, dejando el choque resuelto en el primer cuarto, recuperando ya a todos los jugadores y cumpliendo con el guión previsto en las dos primeras jornadas en el Grupo A. Todos jugaron y once anotaron. La siguiente estación, Brasil, mañana por la noche. Primer prueba de fuego para los anfitriones.

La abismal diferencia de calidad y centímetros entre ambas selecciones no dio ninguna remota opción a los egipcios. Los Gasol fueron los amos de la pintura en el primer cuarto, intimidando todos los tiros rivales y anotando con facilidad bajo el aro. Ni la breve defensa en zona de Egipto ni ninguna circunstancia frenó la imponente tendencia anotadora de una España enormemente superior en todas las facetas del juego: 15 rebotes más y de nuevo 22 asistencias. Actuación coral de todo el equipo, anotando todos a excepción de Calderón. Ibaka, desequilibrante y espectacular.

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Desde el salto inicial quedó decidida la contienda. El 19-2 de salida en el primer cuarto fue premonitorio y definitivo. Sin más. España, pese a no apretar el acelerador en el segundo acto y no brillar en los porcentajes en los triples (2/13 al descanso), dejó totalmente sentenciado el choque al descanso doblando casi a su rival en el marcador: 42-24. El 11-0 de salida en la reanudación en tres minutos, espectacular (53-24, más 29).

La selección española llega mañana a la tercera jornada de la primera fase con los objetivos cumplidos: dos victorias, todo el equipo disponible, excelentes sensaciones y con el tono físico y táctico adecuado para afrontar a los rivales más difíciles del grupo. Brasil será sin duda mañana por la noche el primer envite serio y de alta exigencia en el Mundial para evaluar el estado actual y potencial real del equipo español.

XAVI OLTRA / FEB