Un parcial de 17-7 en los últimos cinco minutos de partido unido al cansancio acumulado en la eliminatoria ante CB Breogán decidió este primer choque ante Melilla que ante su gente y mucho más fresco pone el 1-0 en la eliminatoria (101-83)

  • Siete jugadores locales por encima de la decena de valoración y seis sumando más de diez puntos
  • Espectacular cuarto final de los de Alejandro Alcoba, que anotaron 33 puntos. El MVP del choque fue para el visitante Monaghan: 23 tantos y 27 de valoración

 

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El primer partido de semifinales arrancaba con un ritmo frenético: 6-6 en apenas dos minutos con solamente un tiro fallado (un triple de Marcos Suka que iniciaba el encuentro). Solo Burjanadze repetía en anotación en este espectacular comienzo que tenía continuidad con el transcurrir del encuentro: empate a 11 justo cuando se cumplía el cuarto minuto de juego. En este ‘vendaval’ de puntos ninguno de los dos contendientes conseguía abrir brecha más allá de los tres puntos, lo que daba clara constancia de la igualdad del choque.

003En los minutos finales del acto inicial, Edu Hernández-Sonseca comenzaba a hacer daño en forma de personales a sus defensores y con dos tiros libres del pívot Melilla Baloncesto se marchaba por delante al intervalo (23-21). Poco cambiaba el desarrollo del choque en el comienzo del segundo periodo. Los locales lograban un +4 rápidamente neutralizado por un 0-5 visitantes (25-26). Los de Alejandro Alcoba pegaban su primer acelerón: parcial 8-2 que provocaba el tiempo muerto visitante tras triple de Héctor Manzano (33-28). El parón no tenía el efecto deseado y los melillenses redoblaban su embestida con un parcial 9-0 que les colocaba con un más que interesante +13 a dos minutos para el descanso (44-31). Era el primer momento crítico del partido y de la serie para los visitantes, que tiraban de Olmos y Monaghan para llegar con ‘vida’ al descanso (50-40).

Los de Alejandro Alcoba salían como motos del vestuario y daban inicio a la segunda mitad con un 5-0 que parecía romper el encuentro (55-40). Peña y Monaghan acertaban desde el perímetro para los coruñeses, que reducían su desventaja a un solo dígito. El encuentro entraba en un periodo de intercambio de canastas que permitía a los locales mantener su ventaja en torno a la decena (62-52). Los visitantes habían superado otro momento complicado y Monaghan les permitía entrar en el acto final con esperanzas: 19 tantos del exterior para colocar a su equipo a solamente seis puntos (68-62).

Pero las ilusiones de los de Tito Díaz apenas duraron un par de minutos. Dos triples de Héctor Manzano, sumado a otro de Jorge Sanz, colocaban un peligroso +14 para los visitantes (79-65). Parecía que los coruñeses iban a recuperarse, pero Josep Franch finiquitaba el encuentro con siete tantos seguidos que situaban un ya definitivo 86-69 a poco más de cuatro minutos para el final. Con los melillenses soltados en ataque, la afición del Javier Imbroda deseaba ver tres dígitos en el marcador. Y el honor de subir el 101 definitivo recayó en el canterano Álvaro Jaramillo, que cerraba el encuentro con un muy celebrado triple.

 

 

Tito Diaz: «El último parcial de Melilla acabó de hundirnos»

 

En la rueda de prensa posterior, el entrenador naranja felicitó la merecida victoria de los melillenses pero también a sus jugadores. “Llevamos tres semanas entrenando siete u ocho jugadores, hoy hemos venido con ocho y lo hemos pagado”, aseguró, en relación a las mermas físicas en las filas del equipo, fruto de la dura ronda de cuartos frente al Café Candelas Breogán.

078Quiso destacar que a pesar de ello –y de la lesión de Ben Stelzer durante el encuentro- sus hombres “fueron capaces de volver al partido dos veces”, primero en los minutos previos al descanso y luego en el tercer cuarto, donde volvieron a recortar distancias peligrosamente para los locales. Pero el cansancio y el desgaste pasó la temida factura, especialmente en los últimos cinco minutos, con fallos de canastas bajo el aro “casi inexplicables” mientras el Melilla seguía creciéndose en la pista y en el marcador.

Aun así, los de Tito Diaz no tiraron la toalla ni lo harán en la siguiente cita, este domingo a las 19:00 horas. “Estoy super satisfecho del trabajo de mis jugadores “, subrayó el técnico, añadiendo rotundo que “el Melilla se sintió seguro en los dos últimos minutos” y que “para nosotros, competir en las condiciones en las que estamos es muy importante”.