Madrid, 20 mar (EFE).- Los clubes dispondrán de un mes más para demostrar que no tienen deudas aplazadas, dentro de las medidas adoptadas por la UEFA ante la situación excepcional generada por la pandemia del coronavirus y el impacto económico que sufren éstos por la suspensión de las competiciones.

Según el Reglamento de licencias de clubes y juego limpio financiero, los equipos deben cumplir este requisito el 31 de marzo pero con esta posibilidad el plazo para hacerlo se pospone de esa fecha al 30 de abril de 2020, según confirmó la UEFA.

El pasado día 17 y tras decidir el aplazamiento de la Eurocopa de del próximo verano al de 2021 (del 11 de junio al 11 de julio), la UEFA acordó también la creación de un grupo de trabajo para evaluar junto a los clubes, las ligas y los sindicatos de jugadores, el impacto económico, financiero y regulatorio generado por el coronavirus y adoptar medidas que ayuden a mitigar los perjuicios.

El Reglamento de licencias de clubes y juego limpio financiero de la UEFA prevé el principio de fuerza mayor respecto a la actividad de supervisión en relación con la equidad financiera.

De acuerdo a éste, «todo acontecimiento o circunstancia extraordinaria que escape al control del club y que se considere un caso de fuerza mayor se tiene en cuenta en la evaluación de los clubes caso por caso».

Las ligas y los clubes que han tenido que paralizar sus competiciones ya han advertido de las pérdidas millonarias que van a sufrir por esta situación, como es el caso de LaLiga española, que ha estimado que no reanudar la competición supondría unas pérdidas de unos 700 millones de euros.

Clubes como el Barcelona estudian medidas que podrían afectar a los salarios de su plantilla y en Italia la Serie A sopesa la adopción de decisiones que podrían incluir una reducción del sueldo de los futbolistas.

El cálculo de ingresos por derechos televisivos en Italia asciende a 1.400 millones de euros por año. La paralización de su competición implica ya cerca de 600 millones de euros de pérdidas por estos derechos, además de unos 200 millones por patrocinadores y otros 150 millones por entradas.