Madrid, 9 abr (EFE).- La Unión Ciclista Internacional (UCI) aseguró este jueves que cree que el Campeonato del Mundo de Ciclismo en ruta que se disputará en Aigle-Martigny (Suiza) entre el 20 y el 27 de septiembre de 2020, no corre peligro «por las fechas» elegidas para su celebración, según explicó en un comunicado oficial.

A causa de los efectos de la crisis provocada por el coronavirus, otros acontecimientos como los Mundiales de BMX de Houston (Estados Unidos) y de Mountain Bike Croos-Country de Alemania tuvieron que ser aplazados por la UCI, que, de momento, confía en mantener las fechas del Mundial de ciclismo:

«La situación de los Campeonatos Mundiales de Carretera de la UCI de 2020 en Aigle-Martigny (Suiza) se está siguiendo, por supuesto, de cerca, aunque estos campeonatos parecen estar a salvo de las consecuencias del Covid-19 dada su fecha (20-27 de septiembre)», explicó la organización ciclista en un comunicado oficial.

Además, la UCI anunció otra serie de medidas económicas tras la reunión extraordinaria del Comité de Gestión para hacer frente a las consecuencias deportivas y financieras causadas por los aplazamientos y cancelaciones de competiciones que «conducirán lamentablemente» a una reducción «significativa» de los ingresos de la organización presidida por David Lappartient.

«De manera solidaria y en el marco de las medidas de apoyo aplicadas desde el comienzo de la crisis, la UCI reembolsará todos los gastos de inscripción en el calendario a los organizadores de las pruebas canceladas que se celebren en el período en que la celebración de las pruebas esté totalmente restringida. Los derechos de calendario representan una parte importante de los ingresos de la UCI. Esta iniciativa tendrá consecuencias sobre los resultados financieros de la UCI».

También anunció un plan económico que incluye el cese temporal de 130 colaboradores, la reducción del salario de sus dirigentes y la revisión de los proyectos y contratos con proveedores de 2020 y de los años siguientes.

Asimismo, informó de que las reuniones del Comité Directivo y de las Comisiones de la UCI y los seminarios de harán de forma telemática.

«Nuestra Federación Internacional está pasando por una crisis que no hemos experimentado desde la Segunda Guerra Mundial. La inactividad está golpeando a los atletas, equipos, organizadores, socios y a la gran mayoría de las personas y organizaciones que contribuyen a la vitalidad de nuestro deporte, en todas sus disciplinas. La UCI, órgano rector del ciclismo, no se ha librado, ni mucho menos», afirmó Lappartient.

«El aplazamiento de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio 2020, la multiplicación de aplazamientos y cancelaciones de eventos en el Calendario Internacional de la UCI, y la incertidumbre que pesa sobre la segunda parte de la temporada están teniendo un gran impacto en nuestro deporte en general y en nuestra Federación en particular», agregó.

Por eso, dijo, «ha llegado el momento» de que «la familia» del ciclismo se reúna para preparar a su deporte a recuperarse de la crisis sanitaria y económica que le ha afectado.

«Cada uno de nosotros está llamado a estar unido, responsable y fuerte. Por eso la UCI ha tomado algunas medidas drásticas que deberían permitirle capear el temporal. Estas elecciones son difíciles pero necesarias si queremos reconstruir el ciclismo post-Covid-19», concluyó Lappartient.