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Eibar (Gipuzkoa) 3 mar (EFE).- El Eibar logró tres merecidos puntos en Ipurua en un encuentro en el que buscó más la victoria que su rival, el Celta de Vigo. Charles falló un penalti que pudo adelantar en el marcador a los armeros y su equipo tuvo que esperar hasta los minutos finales para anotar el tanto del triunfo, obra de Sergi Enrich. El equipo gallego tuvo su oportunidad al final de la primera mitad en un disparo de Maxi Gómez que se estrelló en el travesaño pero no llegó al arco contrario en todo el segundo tiempo.

Dmitrovic, que volvía al once, sacó el primer mano a mano a Brais, con lo que evitó así el primer tanto celeste a los cinco minutos. Poco tardó el Eibar en reaccionar, con un disparo de Cucurella que desvió Rubén Blanco, en un comienzo de partido trepidante en el que los porteros se estaban erigiendo en protagonistas.

Los locales fueron poco a poco llevando el encuentro a su terreno, jugando en campo celeste, aunque dejando espacio atrás, con el peligro que ello conllevaba para las contras del Celta. Eso sí, los visitantes planteaban un esquema bastante defensivo, dejando hacer al Eibar hasta la zona de tres cuartos, y evitando a partir de esa zona que las ocasiones fuesen claras, a pesar del dominio azulgrana.

Se llegó al ecuador de la primera mitad con total presencia armera en campo contrario y con alguna otra buena opción, como una en la que Cucurella no confió en su pierda derecha y dio tiempo así a que la defensa gallega evitase una clara ocasión de gol.

El VAR intervino para anular por fuera de juego un gol de cabeza de Enrich. Los de Cardoso no eran capaces de salir de su campo, y tal vez la mejor noticia para los suyos en la primera media hora era que el marcador aún indicaba el empate a cero inicial.

Orellana obligó a intervenir de nuevo a Rubén Blanco, en un balón envenenado que el guardameta despejó a córner, no sin apuros. Y cuando el Eibar estaba con uno menos por lesión de Cucurella, el Celta tuvo una ocasión inmejorable que Maxi envió al travesaño salvando al Eibar de llegar al descanso con desventaja en el marcador. Justo antes del descanso, Charles volvió a hacer trabajar a Rubén Blanco, y el encuentro se marchó al intermedio con el resultado inicial.

La segunda mitad arrancó con muchas imprecisiones y con un Celta que presionaba más la salida del balón armera, aunque los de Mendilibar tampoco se querían echar atrás y seguían con ímpetu buscando el gol que no terminaba de llegar. Charles dispuso de la mejor ocasión en el minuto 57 en un mano a mano, pero su remate se marchó fuera por muy poco.

El colegiado volvió a tirar de VAR para aclarar una acción dentro del área del Celta, y decidió señalar penalti sobre Orellana, una pena máxima que Charles envió por encima de la portería de Rubén Blanco, dejando helado a un Ipurua que ya cantaba el gol. 

Faltaban 15 minutos para el final, y el Celta no hacía acto de presencia en el área del Eibar, mientras que los locales asediaban con poco acierto y mucho corazón. Los armeros seguían a lo suyo, y Mendilibar quería ir a por el partido, dando entrada a Cardona por un dolorido Cucurella.

Al final, Enrich logró empujar a la red una jugada espectacular de Cardona y los armeros lograban una victoria que les acerca aún más a la permanencia y que deja a los gallegos en una zona preocupante.