El Vento-Teixeiro, firmó una temporada para enmarcar, consiguiendo el ascenso a Liga Preferente, pero el coronavirus frenó en seco sus aspiraciones. El ascenso era un salto grandísimo en un proyecto que realizamos gracias a la Fundación Emalcsa, y del que nos sentimos muy orgullosos en nuestro club. Finalmente, por motivos de seguridad no se podrá hacer efectivo el ascenso.
Estamos ante una situación que nunca habíamos vivido, y que jamás nos hubiésemos imaginado vivir, declara Jose Ángel Vázquez, director del Centro Penal de Teixeiro. En medio de esta incertidumbre e intranquilidad, consideramos que para no incrementar el riesgo de contagio y proteger la población reclusa (colectivo de alto riesgo), así cómo al resto de trabajadores de la prisión, es mejor evitar el contacto de los internos con el exterior. Con todo, el director quiere enviar un mensaje de confianza y deja abierta la posibilidad de que en un hipotético caso de retraso de la competición, y con una evolución positiva de la pandemia, el equipo sí podría disputarla.
Es una medida comprensible, y asumo que en la situación que estamos viviendo, la decisión del director es acertada, reconoce Pilar Neira. Mientras no volvamos a la nueva normalidad, los chicos, se entrenarán de forma individual, en sus módulos, y así lo harán hasta el regreso a los entrenamientos, que quedarán a la espera de las directrices que nos marque el penal. El equipo, estaba preparado para disputar una categoría, la Preferente, que nos hacia mucha ilusión, es una pena morir en la orilla, pero nos reinventaremos y seguiremos disfrutando del fútbol, aunque sea, sin participar en la liga.
Desde el Distrito Ventorrillo, queremos  agradecer tanto a la Real Federación Gallega de Fútbol, como a los rivales de esta categoría, las facilidades ofrecidas para que el Vento-Teixeiro pudiese competir en las mismas condiciones que las pasadas temporadas. Era un desafío más para nosotros, hicimos muchos números, y apostamos por dar ese paso hacia adelante, porque el compromiso y esfuerzo de los chicos, merecían una recompensa.