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El Mecalia Atlético Guardés se despide de la temporada 2019-2020. Un curso atípico marcado por la irrupción a nivel mundial de la pandemia del coronavirus y que por cuestiones sanitarias se ha dado por finalizado a falta de seis jornadas y con una fase final de la Copa de la Reina en el aire. Así, en un contexto poco habitual, el club del Baixo Miño logra una tercera posición en la Liga Guerreras Iberdrola y la clasificación para la EHF European Cup como cuarto -al otorgar la RFEBM las plazas continentales en base a los resultados de la primera vuelta-. Entre pocas certezas y muchos interrogantes hace balance el técnico del Guardés, José Ignacio Prades, que la próxima temporada cumplirá un lustro en la entidad.

– La temporada 2019-2020 ya está finalizada oficialmente. Terceras en la Liga Guerreras Iberdrola, de vuelta en la fase final de la Copa de la Reina y haciendo camino en la Challenge Cup hasta los cuartos de final. ¿Cómo se valora y qué sensaciones deja un curso que se despide raro?

– La temporada deja un sabor agridulce por la manera de finalizar. No se ha podido acabar en la pista, pero tanto el trabajo como las sensaciones en los últimos meses fueron buenas. El grupo iba creciendo conforme avanzaban las jornadas y las esperanzas de subir un peldaño en la liga estaban ahí.

Los dos primeros no habían conseguido ganarnos y aunque el título era complicado ya que el Bera Bera se lo estaba ganado a pulso…¿por qué no pelear por la segunda plaza? También teníamos muchas esperanzas en la Copa de la Reina, una competición con la que todavía no sabemos qué pasará; y siempre nos quedará la espina de la competición europea.

Tuvimos nuestras opciones, pero siempre hubo una respuesta de Aula, la presión nos pudo un poquito y las oportunidades que tuvimos para encauzar el partido no las aprovechamos. La ida nos pesó demasiado. Aún así, la trayectoria creo que es para estar satisfechos.

–  De cara a la próxima temporada habrá cambios en la composición de la Liga, no se sabe si la Copa Reina 19-20 se podrá organizar finalmente y también se vivirá una competición europea reestructurada, al jugar en la EHF European Cup. ¿Cómo se planifica un temporada con tantos interrogantes en el aire?

–  Tenemos que intentar anticiparnos a lo que podrá ser la próxima temporada. Sobre todo en cosas generales y que no nos vamos a equivocar. Hasta que no pase la Asamblea de la Federación Española (13 de junio, Madrid) no sabremos fechas, aunque se espera que entre finales de agosto y principios de septiembre empiece la competición.

Hay Europeo en diciembre y Preolímpico en marzo, por lo que el calendario tendrá que adaptarse a estas competiciones. Con la competición europea volveremos a vivir la situación de partidos miércoles y sábado o domingo y eso no será nuevo para nosotros. En lo que pensamos ahora mismo es en acoplar al equipo, buscar variantes, novedades, planificando siempre pero con esa dosis de incertidumbre.

–  A día de hoy, y con los tempos que se manejan, ¿cuándo cree que los equipos de División de Honor podrán reincorporarse al trabajo?

– Todo cambia de un día para otro. Me gustaría poder afirmar que a finales de julio empezaremos la temporada, es lo que nos gustaría a todos, pero de momento no me atrevo a decir eso. Las jugado- ras van a estar casi cinco meses paradas y eso va a provocar que cambiemos cosas en la preparación, tanto en la previa como en la pista. Tendremos que reinventar el trabajo.

–  Por adelantar más pinceladas del proyecto 20-21. De momento cuatro integrantes: José Ignacio Prades como técnico y las tres capitanas África Sempere, Marisol Carratú y Lorena Pérez. ¿Se espera retener al grueso del bloque?

–  Esperamos pocos cambios. Estamos muy tranquilos en ese sentido, prácticamente está el bloque renovado. Contamos con unas tres bajas y un número de altas similar que esperamos anunciar en las próximas fechas. El objetivo será de nuevo conformar una plantilla para competir con todos como en los años precedentes, sabiendo que no somos el equipo que ofrece mejores condiciones económicas. Al Guardés las jugadoras vienen por el trabajo, por cómo se vive el balonmano, el ali- ciente de la competición europea…