Tras diez en el club, Iria Saeta deja el Cidade de As Burgas. La Pichichi de Primera División deja el club de su tierra, de su vida, de su corazón, para seguir creciendo deportivamente. Se va al Poio que le ha hecho una oferta irrechazable pero ha querido despedirse de su equipo, de su afición y de sus amigos con una carta llena de emoción y en la que se muestra inmensamente agradecida por todo lo que ha vivido durante estos diez años … Iria Saeta se va pero su corazón se queda en Ourense:

 

Hace diez años iniciaba una nueva andadura en este club, empezamos de cero, éramos un grupo de amigos a los que nos movía la ilusión y la ambición de ser grandes, nuestra mayor motivación era jugar en Primera División, por supuesto lo conseguimos en poco tiempo… Aquellas niñas éramos capaces de todo! Teníamos, tenía, una ilusión fuera de lo normal, y a día de hoy la sigo manteniendo.

El tiempo fue pasando hasta llegar a madurar sin darme cuenta de que han pasado los años volando, tan rápido que asusta, llegué siendo una niña y me voy siendo una mujer.

Estos diez años han sido increíbles, intensos, con momentos brutales y otros no tanto, pero, sobre todo, únicos e inolvidables.

Hay momentos que nunca se borrarán de mi cabeza y de mi corazón, no hablo de victorias, ni de títulos, ni de reconocimientos… Voy mucho más allá. Y vosotros… los del día a día, los de dentro, sabéis de que hablo. Somos diferentes y eso es lo que nos hace ser especiales.

Es el momento de decir adiós, no ha sido una decisión fácil, nunca es fácil marcharse de tu casa, de un club que me ha dado tanto…

Me voy con la pena y el vacío de no haber conseguido ganar algo importante, pero con la tranquilidad y la seguridad de haberlo dado todo en cada uno de los momentos, de haberme dejado la piel y haberme “partido la cara” por este escudo siempre.

Muchísimas gracias a todas y cada una de las personas que me acompañaron, de la primera a la última, a la afición que siempre ha estado a nuestro lado, los que se han subido al carro solo en los buenos momentos, también gracias, pero permitidme que me quede con los de siempre.

Infinitas gracias al cuerpo técnico que ha pasado durante estos años, a mis compañeras, gracias a todos por ayudarme a cumplir mis sueños y por ser siempre una familia, con sus buenos y malos momentos. A todas los niños que he tenido el placer de entrenar, no dejéis de creer en esto, trabajad para cumplir vuestros sueños, tenéis la suerte de estar en un club que os dará muchas oportunidades de poder hacerlo.

Os agradezco a todos, pero no puedo evitar destacar a dos personas de manera especial…

CHARO, los que te conocemos sabemos quién eres y como eres, los que no, dirán que estás loca, que lo estás! Pero bendita locura la tuya, ojalá el mundo estuviera la mitad de loco que estás tú. Gracias por tu apoyo siempre.

SONIA, si este club es lo que es, es gracias especialmente a ti, eres el alma y el ejemplo, te desvives porque la gente disfrute haciendo lo que más le gusta, incluso a veces olvidándote de disfrutar tú… eso dice mucho de ti. Gracias infinitas.

Mirando atrás y recordando todos los momentos vividos aquí, sigo adelante con la cabeza fría para poder decidir siempre con coherencia, pero con el corazón caliente para continuar con la pasión y las ganas de seguir evolucionando.

No cabe la menor duda de que siempre seré verdiblanca, siempre!

GRACIAS DE CORAZÓN.

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