El Celta de Vigo sucumbe en Balaídos ante el Real Madrid dejando una gran imagen. Dos errores defensivos en la primera mitad y la actuación de Keylor Navas evitaron que los olívicos se llevasen algo más.

  • Nolito consiguió batir al costarricense con una auténtica obra de arte.
  • Clos Gómez se cargó el partido en un minuto expulsando a Cabral y amonestado a otros tres jugadores olívicos.

 

Celta de Vigo: Sergio Álvarez; Hugo Mallo, Cabral, Sergi Gómez, Jonny; Wass (Radoja, min.66) Augusto Fernández; Orellana (Guidetti, min.81), Tucu Hernández (Planas, min.84), Nolito; Iago Aspas.

Real Madrid: Navas; Danilo, Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Casemiro, Kroos, Modric (Nacho, min.79); Lucas Vázquez (Isco, min.60), Jesé (Cheryshev, min.69) y Cristiano Ronaldo.

Goles: 

1-2 Nolito, min.84;

0-1 Cristiano Ronaldo, min.7;

0-2 Danilo, min.22;

1-3 Marcelo, min.90

Árbitro: Clos Gómez (Colegio aragonés). Expulsó a Cabral (min.56) por doble amonestación. Además, mostró tarjeta amarilla a Tucu Hernández, Iago Aspas, Orellana y Nolito por parte del Celta, y a Lucas Vázquez por parte del Real Madrid.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la novena jornada de la liga BBVA disputado en el estadio municipal de Balaídos ante unos 28.000 espectadores.

 

Las derrotas no siempre son dolorosas, y eso mismo experimentó el Celta en la tarde del sábado. Los vigueses se marcharon de su estadio con la cabeza bien alta, el orgullo intacto y los pelos de punta. Y es que a veces, dominar el cuero y generar ocasiones, no es suficiente para vencer, pero si te dejas la piel y metes el miedo a un equipo que con un hombre más acaba defendiendo con todo, es para estar muy orgullosos.

Había avisado Berizzo a lo largo de la semana lo que quería de sus muchachos. El preparador chileno buscaba el cuero, la posesión y generar peligro sobre la meta rival, pero sin conceder en defensa. Y fue en esto último, en lo que fallaron sus muchachos. Dos errores defensivos que costaron dos goles y convirtieron una película que se antojaba maravillosa en una misión casi imposible.

El encuentro no pudo empezar de peor manera. Apenas se había cumplido el minuto 9 y un centro al área de Lucas Vázquez, lo cazaba Cristiano Ronaldo para enviar el cuero al fondo de la red. Error grave de Jonny, que se confiaba a la hora de cerrar y tapar el pase, lo que dejó solo al portugués.

El gol, lejos de ser un mazazo para los vigueses, se convirtió en un aviso para mejorar. Los de Berizzo dieron un paso al frente y se fueron directos hacia la meta de Navas. El costarricense se preparaba para una tarde de gloria, en la que volvió a demostrar que tiene unos reflejos felinos inigualables.

Keylor Navas fue el héroe en una tarde soberbia del portero blanco
Keylor Navas fue el héroe en una tarde soberbia del portero blanco

El Celta lo intentaba, pero faltaba el último pase. Aspas fue el primero en probarlo, pero su disparo se marchó por encima del larguero. Acto seguido, dispondría de una nueva oportunidad, intentó la chilena, pero vio venir de frente a Orellana, que terminó rematando a las manos de Keylor. Fue la primera intervención del cancerbero, pero lo mejor aún estaba por llegar.

Los locales dominaban ya el cuero y comenzaron a generar ocasiones de mucho peligro. Empezó entonces el festival de Navas. Primero, sacando una fantástica mano a un obús de Orellana desde la frontal. El balón se envenenaba, pero el guardameta apareció cuando nadie lo esperaba. También pudo anotar Wass con un lanzamiento de falta, pero de nuevo volvía a encontrarse con el cancerbero.

Y cuando parecía que el Celta se iba a por el partido, Danilo hacía el segundo para los blancos. Error en las marcas de los celestes y el lateral recibía un pase de Jesé y ante la pasividad de la zaga, anotaba con facilidad. La empresa se ponía todavía más cuesta arriba, pero el Celta nunca se rinde.

Se volcaban los locales sobre la meta rival, pero además de Keylor, se encontraban con un todoterreno como Casemiro, que no paró de correr y luchar en todo el partido. El Celta se fue con todo al ataque y Jonny probó fortuna desde lejos. Su disparo, con bote incluido,  volvió a ser repelido por el guardameta rival.

Los visitantes se cerraban atrás y los de Berizzo se lo creían, con el empuje de un público que no cesó de animar en los 95 minutos de encuentro. Antes del descanso, podría volver a recortar distancias el Celta, pero una vez más Keylor se vestía de héroe. Primero, deteniendo un disparo de Aspas desde el área pequeña, mención aparte merece el jugadón de Nolito bailando a la zaga. Y 3 minutos después, volvía a sacar otra mano en el palo largo tras un remate de cabeza de Pablo Hernández. Con esta exhibición se llegaba al descanso.

 

Clos Gómez hace un guiño al Madrid y el Celta muere en la orilla

 

La segunda mitad no variaría mucho de guión. Orellana comenzó avisando con un disparo que se marchó rozando la meta rival. Los visitantes lo intentaron a la contra, pero Lucas Vázquez no supo matar el choque. Nolito seguía a lo suyo, disfrazándose de mago, rompiendo a los rivales y asistiendo, pero sus compañeros  no conseguían romper las telarañas de la meta.

Nolito volvió a brillar y anotó un auténtico golazo
Nolito volvió a brillar y anotó un auténtico golazo

Y cuando el partido estaba en su mejor momento, apareció un protagonista inesperado. Clos Gómez, que hasta el momento apenas había sido enfocado por las cámaras, destrozó el partido. El colegiado, que dos minutos antes no amonestaba a Marcelo por zancadillear a Aspas en una contra, sí lo hacía con Pablo Hernández, por un tímido agarrón a casi 50 metros del área. No contento con ello, puso el listón por las nubes y cuando Cabral se acercó a pedir explicaciones, le mostraba la segunda y dejaba a los olívicos con 10. Para más inri, Aspas y Orellana también veían la tarjeta y Balaídos era un clamor. Típico guiño a los grandes de los colegiados, que ya empiezan a aburrir.

A partir de ese momento, los de Benítez controlaron la situación durante el tiempo que aguantó Modric sobre el campo, pero no fueron capaces de cerrar el encuentro. Cristiano se encontró con Sergio Álvarez, Isco con el larguero y el marcador no se movía.

El Celta no perdió la fe y Nolito tras batir a Keylor por bajo, se encontraba con Marcelo, que salvaba bajo palos. La parroquia vigueses no se lo podía creer. Parecía cosa de «meigas». Benítez sentó a Modric y comenzó entonces el calvario de los capitalinos.

Los locales se fueron arriba con uno menos y Nolito encontró su premio. Obra de arte del gaditano, que tras romper a su par, colocaba el balón en la escuadra, haciendo imposible la estirada de Keylor. El guardameta nada pudo hacer ante el misil que salió de las botas del extremo celtiña.

El gol espoleó a los vigueses, que se fueron a tumba abierta a por el partido. Los rivales se cerraron y achicaron balones, pero el miedo se palpaba en sus rostros. Guidetti pudo empatar, pero el sueco no acertó a ver el fondo de la portería.

Balaídos rugía y el Celta lo intentó hasta el 95, cuando en una contra, Marcelo anotaba el definitivo 1-3. Cabeza bien alta, ovación del respetable y a pensar en el próximo encuentro. Los olívicos se marcharon orgullosos en una nueva exhibición, pero esta vez sin premio, aunque dejando claro que son los principales animadores de esta Liga.