Ficha Técnica
Ficha técnica

Huniko Gijón Baloncesto: Kenny Ejim (20), Malik Wineglass (13), Carlos Suarez (10), Ryan Ejim (20) y Hatch (10). Jaime Llano (5), Pablo Bretón (3) y Sergio Alvarez.

Chantada UCOGA Seguros: Adria Baiget (21), Miguel García (7), Dani Manchón (15), Filip Knezevic (17) y Manu Sánchez (6). David Guerra, Marcos García (5), Ruben Pernas (8) e Iglesias (5).

Parciales: 21-24, 37-47 -descanso- 60-68 y 81-84.

Árbitros: González Escobar y Velasco Sánchez. Excluyó por los locales a Hatch y por los visitantes a Knezevic.

Incidencias: Palacio de los Deportes. Unos 300 espectadores.

Por David Sánchez

Chantada empezó en el encuentro serio, tan serio que ahogó los primeros ataques locales y transformó aquello de lo que dispuso para colocar un 8-14 que obligaba al técnico local, en el ecuador de cuarto a pedir el primer tiempo muerto. Llegaba con ello la reacción local que en esta ocasión obligaba al técnico lucense a parar dicha reacción (14-15). Con errores defensivos por ambos lados el primer cuarto daba ventaja a Chantada (21-24).

El segundo cuarto navegaba con rentas mínimas para Chantada que vería a Gijón por primera vez cobrar ventaja (31-30). La fluidez del primer cuarto empezaba a oscurecer hasta que Granados con un triple para Chantada devolvía mínima renta a favor visitante a falta tres minutos para el descanso. El arreón de Chantada llegó con dos triples de Pernas y un robo con canasta de 2 puntos que dejaba renta de 9, con diez al paso por vestuarios.

 

El tercer cuarto seguía la misma tónica del primer periodo, con un Chantada cómodo dañando la defensa local y manteniendo rentas plácidas ante la desesperación del técnico local Fran Sánchez, incapaz de dar con la tecla. Un último apretón local dejaba el encuentro con ocho puntos se margen a favor gallego, renta que tocaba mantener con uñas y dientes.

Y es que el último cuarto se iba a hacer eterno, con un Gijón que puso contra las cuerdas a un Chantada que con el paso de los minutos vería dilapidarse poco a poco la renta cosechada, llegando a los últimos compases jugándose el encuentro a cara o cruz y del que los lucenses saldrían vencedores.

Victoria de prestigio ante un conjunto asturiano llamado a estar en la zona alta y que sigue atragantado navegando en mitad de tabla.