Lugo, 15 abr (EFE).- El lateral del CD Lugo Gerard Valentín ha asegurado que se debate entre «forzar» la recuperación de la lesión facial que sufrió en el último encuentro previo al parón por la COVID-19 y que le obligó a pasar por quirófano o tomársela con más «calma».

El jugador, cedido por el Deportivo, se lesionó en marzo en un violento choque con el portero del Cádiz Alberto Cifuentes y, en una entrevista que ha facilitado su club, ha afirmado que aún no ha «visto la jugada» a día de hoy porque no tiene «ánimo» para hacerlo.

En el quirófano fue intervenido de una rotura del maxilar derecho y la órbita y tuvieron que fijarle «unas pequeñas piezas de titanio».

Tuvo que permanecer varios días ingresado en el hospital y eso coincidió con la llegada de la COVID-19 a España, un par de días antes de que el Gobierno decretase el estado de alarma.

«Me dieron a elegir si quedarme un poco más en el hospital o irme a casa y yo veía que allí cada vez había más nerviosismo y más movimiento de gente por la COVID y decidí ir a casa lo antes posible», ha explicado.

En casa, sigue controlado por el cirujano que le operó, que le «llama varias veces a la semana para ver cómo va reaccionando» su cuerpo «a esos objetos extraños» que le tuvieron que implantar.

Ha pasado un mes, pero sigue sin poder «realizar un entrenamiento completo y hasta hace una semana seguía con medicación».

Actualmente hace algunos ejercicios y «un poco de bici», que es lo que peor lleva porque cuando le «sube el ritmo cardiaco» se le «inflama» la cara.

Con la duda de si el campeonato regresará o si terminará la temporada, el jugador rojiblanco explicó que «lo peor» es la «incertidumbre» que le está «matando», porque, en su caso, no sabe si tiene que «forzar y acelerar» su recuperación «para llegar a tiempo» o si tomárselo «con más calma si es que al final no se reanuda la Liga».

Paralelamente, Valentín está aprovechando para «ponerse al día» con sus estudios de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte.