Los tres ourensanos de Pura Vida Team, Rubén Seara, Germán Rodríguez Sáa y Antonio Gavilanes, acompañados por María José Maroto que colaboró en la parte solidaria de la prueba, llevando regalos para los niños que se encontraron en los pueblos marroquíes por los que pasaron, Muy bien acompañaos por Jesús Miguel Varela, quien ya conocía la prueba tras haber participado en la Panda Raid y que estuvo al mando de la autocaravana mientras ellos corrían cumpliendo su principal objetivo, llegar a la meta de Maadid y terminar la carrera.

Una carrera que está considerada como la más dura de las pruebas de BTT y que estos tres jabatos han conseguido doblegarla y llegar a la meta tras 6 etapas duras atravesando desiertos y dunas. En la mayor Garmin Titan Desert de su historia, en Errachidia (Marruecos), con récord de participación, 675 ciclistas de todos los lugares, que retaron los rigores del desierto en la prueba más prestigiosa del mundo de bicicleta de montaña por etapas

Rubén Seara ha terminado en la General en la posición 342º, 120º en la categoría MÁSTER 40 con un tiempo total de 31:49:41.
Germán Rodríguez-Sáa ha terminado en la General en la posición 506º, 188º en la categoría MÁSTER 40 con un tiempo total de 36:34:11.

Antonio Gavilanes ha terminado en la General en la posición 512º, 120º en la categoría ÉLITE con un tiempo total de 36:49:42.

 

Carlos de Torres – Maadid (Marruecos), 3 may (EFE).- El español Josep Betalú pasó a la historia de la Titan Desert al proclamarse vencedor por cuarto año consecutivo, logro nunca alcanzado por ningún ciclista, mientras que la corona femenina se posó en la cabeza de su compatriota Ana Ramírez, que ya luce tres títulos en su palmarés.

Fiesta mayor en la Titan, cuya última etapa disputada entre El Jorf y Maadid, de 64 kilómetros se la apuntaron el tándem compuesto por Ignacio Ávila y Joan Font, campeones del Mundo en pista y en ruta de ciclismo adaptado, así como medallistas de plata olímpicos en Río 2016.

Mientras Font y Avila, quien solo tiene un 10 por ciento de visión, disfrutaban de su éxito, llegaba a meta Josep Betalú, titán de los titanes, para certificar que su condición de favorito no era un bulo y subirse a la cúspide de la carrera que acaba de cumplir 14 años. Cuarto título para el ciclista de Amposta, de 46 años y afincado en Costa Rica.

Betalú sufrió al podio junto al catalán Guillem Muñoz y al salmantino Moisés Dueñas, mientras que en categoría femenina otra reina del desierto, la catalana Ana Ramírez obtuvo el triplete, igualando a su paisana Ramona Gabriel. Entre ambas corredoras se han repartido los triunfos en los últimos años.

«Estoy contentísimo, vine con mucha presión, pero la he superado bien porque he tenido el mejor equipo y entre todos hemos salvado las dificultades. La Titan me hace grande, es mi vida y pienso en ella desde que me levanto. El año que viene a por la quinta», dijo en meta el campeón.

Los focos seguían al tandem revelación de la carrera. Font y Ávila debían salir disparados para estar este fin de semana en los Nacionales de ciclismo adaptado de Salamanca, donde competirán el sábado en la crono y el domingo en la prueba de ruta.

«Estamos felices, era el objetivo que teníamos en 2017, pero hemos esperado hasta hoy. Es algo maravilloso, por fin ha llegado, y lo hemos logrado ante rivales de mucho nivel, Es la recompensa al esfuerzo que hemos hecho, a lo que hemos sufrido en las dunas. Las personas que tenemos discapacidad tenemos los mismos sueños y queremos luchar por estar en la elite deportiva, nadie nos regala nada».

Bicicleta en alto en la línea de meta celebró Ana Ramírez su triplete. «Es una carrera que va bien a la gente de carretera y me hace feliz ganar aquí. Ayer lo pasé mal pero pude recuperar, hoy hasta el final no me he visto ganadora, no lo veía claro».

Era la jornada que hace feliz a todo el mundo, a los ganadores a los exprofesionales de la ruta que han vivido la experiencia por primera vez y a los «finishers», a los que se conforman con llegar.

Uno de los corredores más atendidos entre los 650 corredores que empezaron el pasado domingo en Merzouga fue Joaquim «Purito» Rodríguez, feliz por terminar la prueba en su debut. Reto superado.

«La Titan es una carrera dura y muy técnica y táctica, en la que la navegación es clave, lo más importante. He aprendido mucho».

La Titan terminó con sol y calor, notas predominantes en el desierto marroquí, pero entre las experiencias inolvidables del pelotón quedará para siempre las tormentas de arena, especialmente la del pasado jueves, cuando el viento cargado de tierra perjudicó seriamente la salud del campamento.

El conjunto de participantes sujetando las paredes de tela de las instalaciones fue una de las imágenes que resume el espíritu de la carrera. Al final, uno para todos y todos para uno. Es la Titan.

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