Ferrer jugará la primera final de ‘Grand Slam’ de su carrera, a la que llegará sin perder ni un solo set en el torneo, ante Rafa nadal, que se impuso en un partido épico a Novak Djokovic.

Nadal derrotó a Djokovic por (6-4, 3-6, 6-1, 6-7 y 9-7) en 4 horas y 37 minutos y jugará la final de Roland Garros después de levantar un 4-2 en el 5º set. El español y el serbio jugaron el mejor tenis de todo el torneo en un partido de poder a poder.

Ferrer por su parte derrotó al francés Tsonga  6-1, 7-6(7-3) y 6-2 tras dos horas y cuatro minutos de juego en una Philippe Chatrier que acabó rendida a al evidencia. Se jugará el titulo de Roland Garrós sin haber perdido un solo set. Sin duda este es el mejor momento de la carrera de David y jugará su primera final de Grand Slam.

La cuarta final española de la historia de Roland Garros ya está servida. Ferrer no tuvo piedad de Tsonga, que jugaba ante su público pero que no pudo dar la talla ante el alicantino. El primer set fue un mero trámite para David ante un Tsonga que esperaba encontrarse mucho más apoyado por los parisinos. Sin tiempo para que el francés reaccionara, el alicantino se anotó el primer parcial por 6-1. El momento más complicado para Ferrer llegó en el segundo set. Tsonga rompió su servicio y se colocó 0-3 arriba con el saque, pero el tenista español se sobrepuso ganando cuatro juegos consecutivos.

El segundo parcial se decidió en el ‘tie-break’, en el que un serio David Ferrer no condeció ni una opción al francés. Con 2-0 arriba para Ferrer, Tsonga tenía un ‘puerto’ demasiado grande que ascender y dimitió porque sus fuerzas flaqueaban. El quinto mejor tenista ( a partir del lunes será número 4) del ranking ATP no le dio un respiró, con unos golpes certeros sobre la línea con los que el galo fue perdiendo la poca confianza que le quedaba hasta cerrar el set por 6-2.

 

Rafa superó a Djokovic y se llevó un partido disputado de poder a poder. El tenista manacorí luchará por lograr su octavo título en París, en nueve participaciones, tras derrotar a todo un número uno del mundo en cinco sets (6-4, 3-6, 6-1, 6-7 y 9-7), todo en su primer Grand Slam tras la lesión que le tuvo apartado siete meses de las pistas.

Rafa fue el primero en tomar la iniciativa,Djokovic fallaba más de la cuenta y no conseguía sus golpes ganadores habituales, mientras queNadal estaba golpeando la bola con más violencia que lo había hecho durante todo el torneo, así consigió el primer break y ganaba el primer set.

El serbio queriendo  demostrar que no es el numero 1 por casualidad sacó orgullo propio y pasó por encima del español en el segundo. Pero Rafa también demostró que quiere volver a ser el número 1 y arroyó al serbio en el tercero que casi le hace el set en blanco.

El cuarto set podría haber sido el definitivo, peroDjokovic no estaba por la labor. El de Belgrado desplegó su mejor juego y el del español también subió para ponerse al nivel del número uno. Los dos tenistas ofrecieron una exhibición de ganadores y de tenis efectivo a  la par que estético. Los mejores puntos del partido fueron tambien los mejores de todo el torneo, incluyendo uno con cinco golpes con dejadas y contradejadas que rozaron en dos ocasiones la cinta. Ese punto fue para Djokovic y también sería para él el set en el tie-break. Todo se decidiría en el último set.

Djokovic mandaba y el español estaba muy tocado tras perder un set que tenía en la palma de la mano (2-4), pero como siempre, el español no tiraba la toalla. Ayudó Nole con un fallo clave: en un globo de Nadal, remató el punto con un smash, pero no consiguió detenerse a tiempo y tocó la red. Pascal Maria, juez de silla, decretó que el punto era pa el manacorí tras la reclamación del punto por parte del español. Fue el punto de inflexión que necesitaba Rafa. Se habían jugado cuatro horas de partido y el español volvía a meterse en el partido. Además se alió con su mejor juego, con la meteorología y la suerte. Pero aún con todo ello empujando a favor del tenista mallorquín, Rafa tuvo que tirar de su versión más legendaria para terminar de tumbar a un número uno inspirado. Rafa vivió su partido más espectacular desde su vuelta a las pistas,  una obra de arte, aún superior al que los mismos tenistas jugaron en Australia en 2012. Este domingo en París, Rafa aspirará a levantar su octavo Roland Garros.