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Madrid, 14 abr (EFE).- Julio Senn, socio director de Senn, Ferrero y Asociados y miembro del Consejo Asesor de World Football Summit, analizó este martes las posibles consecuencias económicas que puede generar la crisis del coronavirus en los clubes y auguró daños importantes si no se reanudan las competiciones.

Ante la situación de incertidumbre generada por la pandemia, el fútbol europeo baraja en estos momentos dos hipotéticos escenarios de futuro. El primero y más optimista, que las competiciones nacionales e internacionales puedan reanudarse a finales de mayo y principios de junio presumiblemente a puerta cerrada a lo largo del verano.

El segundo y más pesimista, se daría en el caso de que la evolución de la crisis del coronavirus no permita reanudar el juego ni siquiera a puerta cerrada y tengan que cancelarse las competiciones.

En cualquiera de los dos casos, el impacto económico sería importante. LaLiga valora en el primero de ellos pérdidas que superarían los 300 millones de euros, mientras que en el segundo rozarían los 1.000 millones. Además, los salarios de los jugadores y el mercado de fichajes se verían afectados durante las próximas campañas.

Sin embargo, según informó Senn en una entrevista publicada en la web World Football Summit, el impacto para los clubes sería «muy importante» si finalmente no se reanudan las competiciones ya que obligaría a acometer profundos ajustes para afrontar las pérdidas ocasionadas.

«Si la competición se puede reanudar este verano, se producirá un reajuste a la baja tanto en los salarios como en el mercado de fichajes, pero será razonable. Sin embargo, si se tienen que cancelar, las pérdidas van a hacer mucho daño a los clubes, que tendrán que elaborar planes de negocio para asumir las deudas que se van a generar», dijo.

«Eso, sin ninguna duda, afectará a las posibilidades salariales de los jugadores y también al mercado de fichajes. Es irremediable, cuando un mercado se contrae, su capacidad económica es menor y por lo tanto los precios se ven alterados», agregó Senn.

Además, opinó que si las condiciones no permiten que la competición se reanude con garantías para la salud de los jugadores, la FIFA podría promover «medidas de control y contención de los gastos de los clubes con el fin de garantizar la viabilidad de los mismos».

El organismo presidido por Gianni Infantino trabaja desde hace semanas para dar una respuesta a la crisis, que, según diferentes cálculos, podría generar a los clubes pérdidas de hasta 2,7 mil millones de dólares a nivel mundial.

De momento, su primera medida, explicó World Football Summit, ha sido retrasar el inicio del mercado de fichajes, previsto para el 1 de julio, en previsión de que las competiciones tengan que resolverse durante el verano.

Senn consideró que las consecuencias de la crisis afectarán por igual a todas las ligas y clubes europeos y que, por tanto, no es de esperar que se produzcan «cambios significativos» en el orden jerárquico del fútbol continental a corto plazo.

Respecto a los derechos audiovisuales, principal fuente de ingresos de los clubes de fútbol, Senn no cree que vayan a resentirse significativamente:

«Si las televisiones evitan pagar la parte de los derechos correspondiente a los partidos que no se disputen, van a sufrir menos que los clubes. Evidentemente, se van a ver afectados y sus márgenes van a ser menores», declaró.

«Quizá haya una pérdida puntual en el primer año, pero no veo un mercado audiovisual a la baja. De hecho, creo que esta situación está poniendo de manifiesto el enorme valor que tiene el fútbol como contenido audiovisual», finalizó.