España no defraudó en su ya clásica cita con el podio. Ganó la final de consolación a Croacia por 92-66 y se llevó justamente un Bronce. Francia justa campeona tras vencer en la final a Lituania por 80-66. 

 

España    92    23   24   16   29  España: Rudy (8), Calderón (8), Ricky (6), Claver (16) y Gasol (17) -equipo inicial-, Rodríguez (2), Rey (4), San Emeterio (5), Llull (21), Aguilar y Gabriel (5). 

Croacia: Tomic (1), Bogdanovic (22), Saric (6), Ukic (12) y Simon (3) -equipo inicial-, Andric (2), Draper (5), Rudez (5), M. Dellas (2) y Zoric (8). 

Croacia 66  18 18 12 18
Árbitros: Robert Lottermoser (ALE), Christos Christodoulou (GRE) y Olegs Latisevs (LET). Eliminado por cinco personales, Zoric (min.32). 

Incidencias: Partido por la medalla de bronce del Europeo 2013 disputado en el Stozice Arena de Liubliana ante 6.050 espectadores.

 

 

 

Una España muy seria y con un explosivo Llull logró una nueva medalla para su palmarés, la séptima en los últimos diez torneos internacionales. Los de Orenga volvieron a exhibir los sólidos argumentos que le han llevado al podio en este campeonato: la mejor defensa, concentración, alto ritmo de juego y amplia aportación y rotación de banquillo. Al igual que en la primera fase, la selección española pasó por encima del talentoso combinado croata, el cual aguantó en el luminoso sólo los dos primeros cuartos. La diferencia final de 26 puntos fue casi la misma que en la primera fase (28) y España volvió a saber leer el partido, jugando con intensidad y atacando la zona rival con criterio. En definitiva, una medalla más, la 15ª de la historia de la selección absoluta.

 

Los 12 triples anotados por España, con un 50% de acierto, y las siete capturas más de los de Orenga marcaron el devenir del choque, aunque no tanto como la acostumbrada intensidad defensiva, que secó en ocasiones al rival y provocó los decisivos y favorables parciales. La concentración fue excelente (España no perdió ningún balón en la primera mitad) y a excepción del inspirado Bogdanovic, ningún croata pudo anotar ni con asiduidad, ni con comodidad, ni con fluidez. En el ataque contra zona Llull se encargó de abrir la lata con su enorme acierto, además de aportar agresividad atrás y contagiar a sus compañeros. El equipo también pudo correr en algunas fases y Claver aportó una intimidación considerable en la pintura.

 

Dos parciales marcaron el encuentro. En el segundo cuarto y con 34-32 en el electrónico España logró un 13-4, que dejó el choque al descanso con la máxima diferencia favorable hasta el momento (47-36). Claver y Llull protagonizaron la primera escapada seria, cuando Croacia más apretaba. En la reanudación y con 47-40 en el marcador España, con un Llull letal desde 6,75, volvió a romper el encuentro con un 8-0 (54-40). Con 14 puntos de renta y jugando muy serios los de Orenga ya no sufrieron ningún arreo más del entregado rival.

Sergio Llull: “La verdad es que el equipo ha salido muy intenso desde el principio. No queríamos irnos de vacío de aquí. Fue una lástima la semifinal pero nos hemos sabido levantar. La verdad es que somos un equipo. Me hubiera gustado jugar mejor y más regular todo el campeonato, pero la costilla me ha molestado bastante. Lo importante es que estamos muy contentos por la medalla”.

 

España y la generación de Oro siguen haciendo historia con la decimoprimera medalla de su historia en un Europeo (el tercer Bronce). Con el debut de un técnico y con las importantes ausencias conocidas de Pau Gasol, Navarro, Felipe Reyes e Ibaka, la selección volvió a meterse en el podio. Y no fue más lejos por tres puntos de diferencia y una prórroga. Además, nuevos valores como Aguilar o Rey se incorporan a la dinámica ganadora de un grupo, que de nuevo mostró competitividad, compromiso, hambre e ilusión por llevar a España a lo más alto. Una España que ha repetido verano de ensueño, con ocho metales en total.

francia

Tras una dura semifinal ante la selección española, Francia demostró todo su potencial en el encuentro por la medalla de oro y se llevó la victoria ante una Lituania que quedó desactivada en el segundo cuarto. El juego interior francés y la defensa gala se convirtieron en los dos mejores estandartes de los de Vincent Collet.
En el segundo cuarto se acabó la historia de una final en la que predominó el color ‘bleu’. La selección de Francia se proclamó campeona de Europa en una final para la historia del baloncesto del país galo. Tras un inicio complicado por parte de los galos en el que tuvieron que hacer frente a un gran Linas Kleiza que se convertía en la amenaza báltica, a partir del segundo cuarto comenzó a cambiar la historia. Un parcial de 16-0 antes del descanso desactivó a los lituanos, que comenzaron a ir a remolque de los franceses. Nicolas Batum se erigió en la gran estrella gala para liderar a unos bleus que se alzan con su primer Campeonato de Europa dos años después de haber conseguido una medalla de plata ante España.

 

Fuente: FEB