Nik Caner-Medley - ACB Photo / E. Candel

 

Ficha técnica

95 – Movistar Estudiantes (23+24+25+23): Cook (3), Brizuela (10), Vicedo (3), Caner-Medley (27) y Whittington (4) -cinco inicial-, Etou (-), Clavell (15), Hakanson (4), Suton (20), Lampropoulos (8), Arteaga (1) y Sola (-).

62 – Cafés Candelas Breogan (11+18+17+16): McCallum (26), Redivo (2), Löfberg (3), Brown (6) y Gerun (8) -quinteto titular-, Cvetkovic (-), Arco (3), Belemene (1), Sulejmanovic (5), Díaz (2) y Ochefu (6).

Árbitros: Carlos Peruga, Óscar Perea y Alberto Baena. Sin eliminados.

Incidencias: Partido de la 27ª jornada de la Liga Endesa disputado en el WiZink Center de Madrid ante 9.215 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria de Paco Garrido, exentrenador del Estudiantes recientemente fallecido.

 

Antonio Soto. Madrid, 14 abr. 2019 (EFE).- Guiado por Goran Suton y, especialmente, por Nik Caner-Medley, el Movistar Estudiantes logró una paliza de valor doble ante un débil Cafés Candelas Breogan, rival directo en la lucha por la permanencia, que no solo perdió el partido, sino también el ‘basketaverage’ particular con los madrileños (95-62).

Las exhibiciones del ala-pívot estadounidense (27 puntos, once rebotes y 35 de valoración) y de su compañero croata (20, 9 y 25) acompañadas del buen trabajo de hombres como Darío Brizuela o Gian Clavell fueron argumentos suficientes para desarbolar a un equipo gallego lejos de su mejor versión y en el que solo Ray McCallum, con 26 puntos, ofreció destellos de calidad.

Los nervios iniciales denotaban la trascendencia del choque y, aunque los gallegos sorprendieron con la rápida canasta inicial, solo fue un espejismo porque estuvieron encadenando errores en el tiro casi seis minutos, lo que permitió a los colegiales tomar las primeras ventajas gracias al acierto exterior de Nik Caner-Medley.

Los locales abusaban de los lanzamientos desde el perímetro, aunque el buen trabajo de Brizuela y el propio Caner-Medley mantenía bajo control a un rival negado ante el aro (5/20 en tiros de campo y 0/6 en triples en el primer cuarto) en el que solo McCallum aportaba alguna acción de calidad.

El primer acto acabó con un triple sobre la bocina del puertorriqueño Clavell y la máxima ventaja hasta ese momento para los hombres de Josep María Berrocal (23-11, min 10).

Suton agravó la herida con otro acierto desde la línea de 6,75 nada más empezar el segundo acto y el mejor juego estudiantil en ambas zonas mantuvo durante muchos minutos una brecha que rondaba la quincena de puntos.

El Cafés Candelas Breogán respiraba con un par de triples de Alec Brown ante su exequipo, aunque la respuesta colegial no tardaba en llegar y lo hacía con las firmas de Suton y Clavell, que mantenían la situación bajo control.

La superioridad del Movistar Estudiantes iba a más ante un Cafés Candelas Breogán que nada tenía que ver con el que sorprendió al Divina Seguros Joventut hace quince días en Badalona y al descanso se llegó con la máxima ventaja local y con el doble objetivo del triunfo y recuperar el ‘basketaverage’ particular al alcance de su mano (47-29, min 20).

En la reanudación continuó la exhibición de Caner-Medley, máximo anotador y reboteador de la primera mitad, que obligó a Tito Díaz a parar el partido a los dos minutos y medio al verse 22 abajo y con su equipo incapaz de plantar cara a su oponente.

Ray McCallum – ACB Photo / E. Candel

Solo McCallum respondía al envite. Los siete puntos de su equipo en los cuatro primeros minutos llevaban su firma, aunque resultaban insuficientes para sembrar dudas en un Movistar Estudiantes con más ganas de victoria tras cuatro tropiezos consecutivos.

Aunque los lucenses llegaron a ponerse dieciséis abajo a 3.30 para el final del tercer acto, el Movistar Estudiantes evitó sustos de última hora y mantuvo su clarividencia en ataque, lo que le permitió llegar a los últimos diez minutos con el partido resuelto (72-46, min 30).

El último cuarto tuvo poca historia porque, con ventajas de treinta o más puntos, poco quedaba ya en juego entre dos equipos necesitados de triunfos y que salen del WiZink Center con sensaciones opuestas. Los gallegos, empatados con los puestos de descenso y los madrileños tomando aire en la tabla tras cuatro derrotas consecutivas.

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