Foto: Martina Miser

Jéssica Bouzas Maneiro (Vilagarcía, 2002) es una de las grandes promesas del tenis gallego y nacional.

Una condición que ha demostrado en los últimos meses, con cuatro títulos conquistados -tres individuales y uno en dobles- que le han valido para incluir su nombre en el Top 50 del ITF Junior, circuito mundial sub-18 de referencia. Un logro que le ha abierto las puertas del primer Grand Slam de su carrera: el US Open Junior que se celebrará el Nueva York del 1 al 8 de septiembre.

Un hito que, por otro lado, la empuja a seguir mejorando en la Academia Ferrer, en Jávea, rumbo que tomó hace tres años dejando su tierra natal atrás.

En un constante vaivén de viajes y entrenamientos, Jéssica nos ha concedido una parte de su tiempo para realizar una entrevista para nuestro medio, lo cual agradecemos enormemente.

  1. El año pasado una lesión de hombro te impidió desplegar tu mejor nivel. Ahora, disputarás tu primer Grand Slam Junior en la ciudad de Nueva York. ¿Cómo ha sido tu desarrollo personal y deportivo durante este tiempo? ¿El premio de poder competir en el US Open compensa todo lo sufrido?

Después de la lesión del hombro, desde el verano pasado la misión fue principalmente recuperarme y, después, conseguir puntos y meterme en los Grand Slam. Y si, obviamente el US Open es un premio para mí importante, pero no lo veo como éso y ya está, sino como algo para seguir más allá. Como el US Open pueden llegar otras cosas, o no. Se podría considerar un premio pero lo vemos más bien como un paso más de cara al futuro.

  1. En los últimos dos meses has conquistado cuatro títulos, tres individuales y uno en dobles con Marta Custic, que te han servido para alcanzar el Top 50 mundial de la ITF Junior. ¿Cuál es tu objetivo hasta final de año?

Mi objetivo hasta final de año es clasificarme para el US Open, que lo acabo de lograr, y luego para Australia. Y a partir del año que viene lo mismo, conseguir puntos, clasificarme para los Grand Slams y, dentro de los objetivos de la Academia, seguir mejorando.

  1. En entrevistas previas afirmabas que una de las mayores dificultades que encuentras gira en torno al aspecto económico. ¿Estas victorias recientes te han ayudado a tener una mayor visibilidad y recibir más apoyo?

El tema económico es bastante complicado. Mis padres no tienen un trabajo que ofrezca una gran cantidad dinero para lo que es este deporte. Ellos hacen un muy gran sacrificio.

Hay ayudas y patrocinadores. Yo tengo el patrocinio de marcas como Wilson, Joma y una de encordado que es Prosstring. Ellos sí, pero luego, económicamente, no da tanta visibilidad porque, al fin y al cabo, lo que hay detrás de cada torneo no se ve mucho. Las ayudas para poder viajar son más complicadas. También tengo la ayuda del Ayuntamiento de Villagarcía y de la Federación Gallega. Estoy muy agradecida de todos ellos, pero cada viaje es mucho dinero y la gran mayoría, el 90%, lo ponen mis padres.

  1. Llevas tres años en la Academia Ferrer, en Jávea, ¿cómo es un día normal en la vida de Jéssica Bouzas?

Un día normal de invierno este año era a las siete de la mañana en pie, a las 7:45 entrenando para acabar a las 10:30, ducharnos, ir al colegio y ya comer allí y estar de 11:15 a 15:00. Y ya a las 15:20 cambiarnos corriendo el uniforme del colegio por el de tenis y entrenar hasta las 18:30. A las 19:30 teníamos unas clases particulares que nos daba en el colegio la directora de la Academia.

Luego en verano, ya cambiando un poco sería a las 8:45 para acabar a las 12:00. Luego entrenamos a las 14:15 y acabamos a las 17:30, aunque básicamente participé en torneos.

  1. ¿Cómo te defines como jugadora?

Yo siempre me he definido como una jugadora agresiva. No me gustan mucho los puntos largos, me gusta cerrar rápido. Tengo mucha variedad: corto, hago dejadas, subo a la volea… un poco de todo. Al final no soy una jugadora muy ordenada que digamos, eso es algo que a los de mi academia les cabrea un poco (risas), pero también les gusta que sea espontánea. Tengo que mejorar muchos aspectos porque a veces el tenis necesita más orden que ir a lo loco.

  1. ¿Has crecido teniendo como gran referente a algún/a jugador/a de tenis?

Nunca he intentado parecerme a nadie, he intentado ser yo misma. A mí siempre me han comparado con Garbiñe Muguruza, que a mí siempre me ha gustado como jugadora. María Sharapova, también. Serena Williams. Sobre todo Muguruza, el que sea española es lo que me acerca a ella. Siempre me han comparado con ella pero siempre he querido ser yo misma.

  1. Cuando no estás dentro de una pista, ¿a qué te gusta dedicar tu tiempo libre?

Soy muy aficionada a las series, películas,… Todo lo que esté fuera del mundo real me encanta. Desde pequeña siempre me ha gustado el mundo de la fantasía. Todo lo que sea meterme en un mundo que no sea el normal…

De pequeña solía leer mucho. Ahora no tanto, está el móvil… Antes tenía mucho más tiempo, cuando estaba en Galicia. Tenía tiempo para el móvil, para el libro… Pero ahora no. Ahora es o libro o móvil. Y el móvil cuesta menos (risas).

Y también salir con mis amigos, al cine o a dar una vuelta. En Galicia intento no estar mucho en la pista. Si es en verano me paso la mañana entrenando y por la tarde fuera de casa.

  1. Y para finalizar, ¿puedes compartir con nosotros cuál es tu gran sueño como tenista?

Mi gran sueña como tenista es, obviamente, ser profesional. Es mi gran, mi gran reto y me haría muy feliz, pero ya no solo por mí, sino para agradecer a todos los que han estado detrás apoyándome. A mis padres, poder de alguna manera devolvérselo todo, no solo a nivel de dinero. Sería increíble.

Si no lo logro, me encantaría hacer algo relacionado con el tenis, pero el principal reto es ese, llegar ahí, a ser profesional.

Y, de nuevo, muchas gracias a todos los que me apoyan y a los que están ahí. Muchas gracias.