Del 62-74 se pasó a un 75-76 (13-2) en sólo cuatro minutos; y a un final de partido al que Fran Cárdenas llegó muy enchufado y un Pumarín que puso el toque final para culminar la remontada.

Ficha Técnica
Unión Financiera Oviedo (90): Cárdenas (17), Geks (6), Víctor Pérez (8), Karahodzic (3), Barro (9) –cinco inicial- Santana (12), Belemene (16), Maynard (4) y Arteaga (15).

Rio Ourense Termal (85): Reggie Johnson (28), Ahonen (8), Uzas (5), Trist (17), Orlov (10) –cinco inicial- Martín Rodríguez (-), Moreno (1), Kohs (7), Manzano (6) y Ndoye (3).

Parciales: 24-23, 18-23, 18-26, 30-13.

Árbitros: Pagán Baró y Palomo Cañas. Eliminaron por faltas personales a Ndoye (Ourense).

Incidencias: partido correspondiente a la 5a jornada de la LEB Oro y disputado en el Polideportivo de Pumarín en Oviedo.

El equipo de Gonzalo García manejaba el partido con 12 puntos de victoria a falta de 9 minutos (62-74) y nada hacía presagiar una remontada como la que protagonizó un Unión Financiera Oviedo que es ya uno de esos equipos ‘grandes’ de la competición capaces de vencer partidos como el de este sábado con calidad pero también con carácter y con el apoyo de un Pumarín que se está convirtiendo en mítico.

Y lo hizo basándose en dos hombres de club: Víctor Pérez (que anotó sus 8 puntos en el último cuarto) y Fran Cárdenas (que sumó 11 de sus 17 puntos en estos últimos minutos). Una remontada espectacular que echó abajo todo el trabajo de un Río Ourense Termal que estaba llevando el partido de forma muy sólida, con un Reggie Johnson muy acertado (28 puntos y 6 triples) y con Daniel Triest haciendo un gran trabajo (17 puntos y 6 rebotes).

Al final, 90-85 en un partido que, pese a evidenciar la mejoría como equipo del Rio Ourense Termal, no sirve para lograr la primera victoria de la temporada. Con esta lucha, garra e intensidad, ésta no tardará en llegar. La próxima oportunidad, el viernes 28 de octubre en el Pazo dos Deportes Paco Paz, donde recibiremos a Sáenz Horeca Araberri.

 

Reginald Johnson y Gediminas Zyle comparten MVP

El MVP de Reginald Johnson (Rio Ourense) ha llegado tras la disputa de 4 encuentro mientras que en el de Gediminas Zyle (Iberostar Palma) ha necesitado de 83 partidos repartidos entre tres temporadas LEB Oro. Eso sí, el center lituano se había estrenado ya en nuestro país allá por la campaña 2013/14 cuando certificó su primer galardón con 34 tantos de valoración en un choque en el que su equipo, el Azpeitia Azkoitia, no pudo vencer en pista de Marín Peixegalego.

 

Quinteto de la jornada 5
Base: Reginald Johnson (Rio Ourense) 28 val: 28 puntos (2/2 TL y 10/18 TC), 5 rebotes, 6 asistencias y 3 faltas recibidas.

Escolta: Jorge Sanz (Leyma Coruña) 23 val: 4 puntos (1/2 TL y 1/2 TC), 5 rebotes, 10 asistencias, 3 recuperaciones y 5 faltas recibidas.

Alero: Johan Löfberg (Cafés Candelas Breogán) 25 val: 17 puntos (2/2 TL y 7/9 TC), 4 rebotes, 3 asistencias, 3 recuperaciones, 1 tapón y 1 falta recibida.

Ala-Pívot: Kevin Van Wijk (Levitec Huesca) 23 val: 18 puntos (8/16 TC), 8 rebotes, 2 asistencia, 1 tapón y 5 faltas recibidas.

Pívot: Gediminas Zyle (Iberostar Palma) 28 val: 18 puntos (4/4 TL y 7/11 TC), 7 rebotes, 1 asistencias, 2 recuperaciones, 1 tapón y 8 faltas recibidas.

Palabra de Johnson: “Tan sólo me centro en poder ganar”

Retomaba en el día de hoy los entrenamientos de cara al próximo encuentro de su equipo en la competición y es por ello que Reginald Johnson ha hecho ya borrón y cuenta nueva tras la derrota de su equipo en un igualado encuentro en Ourense.

Foto: Carlos Domarco

Un choque que se escapó en los compases finales y del que el base norteamericano extrae conclusiones positivas: “Fue un buen partido en el que, lamentablemente, no pudimos terminar con una victoria después de un mal cuarto periodo. Desde el principio habíamos enfocado el encuentro como una buena oportunidad para incidir en nuestros aspectos positivos como equipo dejando a un lado los negativos para poder crecer pero Unión Financiera Oviedo es un buen equipo sobre su pista y eso terminó por costarnos la victoria. Pese a que no pudimos ganar creo que debemos considerar este partido como una victoria moral ya que nos enseñó el camino que debemos seguir para poder optar a la victoria en el próximo partido”.

Pero si algo tuvo de especial el encuentro disputado en Pumarín eso fue el primer MVP en territorio español de un jugador que restaba protagonismo a su actuación: “Sabía que era un partido importante y tan sólo traté de hacer el mejor encuentro posible para mis entrenadores y mis compañeros de equipo. Sé que Gonzalo espera una gran producción por mi parte para el juego del equipo y sólo intento construir y crecer para ellos. Fue un buen partido pero, como digo, no fue del todo suficiente por lo que ya estoy trabajando sobre él para poder aprender de los errores”.

Y es que sus apenas dos meses en España le han dado ya de sí como para adaptarse tanto a la cultura como a un estilo de juego que espera poder dominar cuando antes: “Hasta el momento, mi paso por España está siendo muy bueno. El Ourense es un club con muy buena gente y se han asegurado de que me sienta como en casa desde el mismo día que llegué a la ciudad. Mis compañeros de equipo me han ayudado a integrarme y se ha formado un buen grupo que disfruta incluso más allá de la pista donde pasamos mucho tiempo juntos. Esto nos ha ayudado a lograr una buena conexión y a que no haya problemas lo que facilita mucho las cosas en el día a día porque, cuando todo está bien fuera de la pista, es más fácil que todo vaya bien dentro de ella y más en una Liga como la LEB Oro que es tan exigente y en la que hay tantos talentos”.

Una Liga que espera poder utilizar como trampolín pero no sin antes lograr el sueño colectivo de poder llevar a su equipo a la conquista de los primeros triunfos: “El objetivo prioritario en estos momentos no es otro que el poder conseguir la primera victoria. Mi esperanza es que podamos lograrla pronto y que con ella enlacemos diferentes triunfos con los que retomar parte del camino perdido durante las primeras semanas. El equipo está trabajando bien, con mucha dureza en el día a día y creo que podemos hacerlo muy bien realmente pronto. A partir de ahí, espero terminar de adaptarme pronto a un juego español que es muy diferente al de Estados Unidos y en el que estoy disfrutando con una Liga LEB Oro que ojalá con el paso del tiempo me traiga la oportunidad de poder jugar en ACB pero, para ello, debo seguir trabajando y preparándome”.

Pablo Romero/FEB

Foto portada: Oviedo Baloncesto

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