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FICHA TÉCNICA:

Panathinaikos: Steele; Mesto, Moledo, Ivanov, Chouchoumis; M’Poku, Zeca, Lod (Koutroubis, m.83), Wakaso; Villafáñez (Leto, m.70) y Rinaldi (Ibarbo, m.60).

RC Celta: Rubén Blanco; Hugo Mallo, Cabral, Roncaglia, Jonny; Wass (Marcelo Díaz, m.63), Radoja, ‘Tucu’ Hernández; Orellana (Pione Sisto, m.82), Bongonda y Guidetti (Sergi Gómez, m.90).

Goles: 0-1, m.4: Guidetti. 0-2, m.76: Orellana, de penalti.

Árbitro: Andris Treimanis (Letonia). Amonestó a Lod y Wakaso, del Panathinaikos.

Campo: Apostolos Nikolaidis (unos 5.000 espectadores)

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El sueño europeo del Celta se prolongará, al menos, hasta febrero. Fue una noche perfecta para los celestes, que vencieron al Panathinaikos por 0-2 y vieron cómo el Ajax se comportaba como un grande de Europa para competir y empatar ante el Standard en Lieja. El Celta está en los dieciseisavos de final.

La situación en la previa, sin embargo, no era nada favorable. Casi nunca lo es cuando tienes un ojo en otro partido a miles de kilómetros. Pero la realidad es que todo salió a pedir de boca para el equipo de Berizzo. Los celestes captaron el mensaje del Panathinaikos en el minuto tres, cuando dispuso de una clara ocasión. Los locales no se jugaban nada, pero no iban a regalar nada, como el Ajax en Lieja

 

La ocasión helena sacudió al Celta, que contestó al minuto siguiente de la mejor manera, con un milímetro centro de Hugo Mallo que Guidetti remató al corazón de la red. 0-1 en el minuto 4, el inicio soñado. El mensaje había calado: la clasificación no era un imposible. El pase estaba muy cerca, más incluso cuando el Ajax marcaba en Bélgica e invitaba a soñar a los aficionados gallegos.

El tanto no volvió loco al Celta. Tiró de sobriedad y encontró una autopista por el costado derecho, donde el capitán Hugo Mallo hizo daño. El Panathinaikos, con su nuevo entrenador al frente, quiso agradar a sus aficionados y no escatimó en esfuerzos. Pasaban los minutos, aumentaba la tensión.

Nada cambió en el arranque del segundo acto. El Celta templaba sus nervios con el balón en los pies dispuesto a arriesgar lo justo. Sin ideas, dejó pasar los minutos con su mente en Lieja, donde el Ajax perdonaba el segundo. No fue hasta el minuto 76 cuando pudo esbozar una ligera sonrisa. Orellana marcaba de penalti, pero al rato el Standard ponía el empate. Más nervios… Pero con final feliz. El Celta sigue en Europa.

 

Fuente: UEL

 

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