Foto: Karen Pazos
  • Gran trabajo de los interiores: Mike Daum anotó 16 puntos, Kravic 14, Brodziansky 13 y De Zeeuw, 10.
  • Los locales amarraron la victoria con un gran último cuarto (25-15).
  • Octava victoria de la temporada para mantener el descenso a raya.  

El Monbus Obradoiro ha sumado una victoria de gigante al imponerse (86-83) al Valencia Basket en un vibrante partido que no se decidió hasta los momentos finales. El equipo dirigido por Moncho Fernández se mostró eficaz desde el triple y apeló al trabajo colectivo de su juego interior.

La circulación de balón de los locales fue su sueña de identidad durante todo el encuentro. Fruto de ello llegaron los primeros triples de la velada, por cortesía de De Zeeuw, Czerapowicz y Pepe Pozas. Los problemas para cerrar el rebote ofensivo eran corregidos desde la defensa, con una gran atención sobre las líneas de pase. El propio Czerapowicz puso su visión de juego a disposición de los suyos, con varias asistencias a un Kravic muy dinámico y activo que hacía sufrir a Ndour (14-9, min. 7).

La entrada a la pista de Dubljevic y Van Rossom no logró corregir los problemas del juego del Valencia, muy erráticos en el lanzamiento. Tan solo Vives aportaba algo de efectividad al desconocido juego taronja, mientras Labirye hacía lo que podia en la pintura.

La defensa desbarataba constantemente los planes de los de Jaume Ponsarnau, con grandes lecturas de sus ataques. Cinco puntos de Daum en minuto y medio lograban estirar ligeramente las diferencias, con Kravic ganándole la batalla a Dubjlevic (28-20, min. 12)

Foto: Karen Pazos

Sin embargo, dos chispazos de San Emeterio, máximo realizador visitante con 20 puntos, y Van Rossom vuelven a igualar la contienda mediante un parcial de 8-2. Brodziansky comienza a animarse y Motum responde para equiparar fuerzas bajo los tableros.

Tras el descanso se mantuvo esta batalla por el dominio de la pintura, con Kravic y Dubjlevic muy activos. San Emeterio tomó las riendas de la dirección del juego visitante y Van Rossom asumió un rol ejecutor. Seis puntos consecutivos y un tapón de Brodziansky volvía a poner de manifiesto que el Obradoiro iba a poner las cosas muy difíciles en el Multiusos (54-49, min. 25).

Poro a poco comenzó a despertar Labeyrie y el propio Dubjlevic. Ambos respondían con contundencia y determinación las cometidas compostelanas, mientras San Emeterio aglomeraba cada posesión, atacando el aro con agresividad, creando buenas oportunidades de tiro para sus compañeros y anotando desde el perímetro. Una circulación del balón que se tradujo en canastas fáciles para los visitantes: dos triples de Vives y Labeyrie obligaban a Moncho a pedir tiempo muerto antes del final del tercer cuarto (61-68, min. 30).

Un parón que obtuvo su premio en los tres primeros minutos del último periodo. Era ahora el Obradoiro quien respondía desde el perímetro mediante Daum y Czerapowicz para atar de nuevo en corto al Valencia.

Los últimos minutos fueron de auténtica tensión, con intercambio de canastas entre Motum, San Emeterio, Daum y De Zeeuw. Un gancho del interior belga igualó la contienda a 79 a falta de 1:14 para el final en un pabellón especialmente caldeado. Un tiro libre errado por Labeyrie tras una falta muy cuestionada empató el partido nuevamente con 30 segundos por disputarse y Daum puso a los suyos por delante con una preciosa canasta tras reverso cuando se agotaba el tiempo de posesión.

En la siguiente jugada, Van Rossom falló otro tiro libre, otorgando la ventaja al Obradoiro. Una técnica pitada a Marinkovic regaló a Czerapowicz dos tiros libres que no desaprovechó para certificar así una sensacional victoria.

Foto: Karen Pazos