Foto: ACB Photo / X. Cortizo
  • El Obradoiro fue incapaz de frenar el juego interior baskonista. Siguen los problemas para asegurar el rebote y cerrar la pintura.
  • Thornike Shengelia fue una auténtica pesadilla y se fue hasta los 27 puntos y 7 rebotes.
  • Dejan Kravic fue el mejor de los locales pero estuvo muy solo.

El Monbus Obradoiro no pudo sacar un resultado positivo en la visita del Baskonia y suma su cuarta derrota en los últimos cinco partidos. El conjunto compostelano aguantó durante la primera mitad gracias a un gran Kravic pero terminó sucumbiendo a causa de sus problemas en la zona y el inconmensurable partido de Shengelia. Resultado final, 79-92 a favor de los de Perasovic.

Moncho apostó por un quinteto inicial compuesto por Vladimir Brodziansky, Dejan Kravic, Chris Czerapowicz, Álvaro Muñoz y el capitán Pepe Pozas.

El Obradoiro apostó por su pareja interior para hacer daño en la zona baskonista. Sin Kostas Vasileiadis -al que le restan todavía un mes en el dique seco por su lesión en el brazo derecho- en pista y con Magee con la pólvora mojada (-2 de valoración al descanso), los locales apelaron al acierto de Brodziansky y un Kravic cada más asentado en el equipo. Si los triples no le entraba a los compostelanos, estos se convirtieron en la primera fuente de anotación rival con Janning y Shields especialmente acertados (6-12, min. 4).

El Baskonia cerraba muy bien las líneas de pase, lo que permitía a los tiradores locales el recibir en buena posición de tiro. Unos problemas que se trasladaban también al juego interior, donde el Obradoiro era incapaz de asegurar el rebote.

Fall entró en escena con varias capturas ofensivas y Shengelia irrumpía tanto desde el poste como rompiendo en velocidad a su par desde el perímetro. Un tiempo muerto de Moncho sirvió para ajustar en defensa y apretar el marcador, pero un triple sobre la bocina desde su cancha del propio Shengelia ponía al Baskonia cinco arriba tras el primer cuarto (17-22, min. 10).

Kravic y Álvaro Muñoz mantenían a flote la nave obradorista y Magee dio paso al debut de Aleix Font, quien no tardó en dejar su impronta con dos puntos y dos asistencias en sus primeras posesiones. Los de Moncho seguían con graves problemas para cerrar el rebote y, principalmente, para frenar a un Shengelia polifácetico -11 puntos y 4 rebotes al descanso- y muy activo.

Al menos, la circulación de balón si funcionaba. Pozas y Calloway encontraron constantemente en Kravic un aliado perfecto para mantener las diferencias en torno a los cinco puntos. Un recurso, por otro lado, imprescindible con la baza del triple minimizada por la defensa exterior rival. Así, el Obradoiro supo mantener la compostura e irse al descanso con una desventaja de siete puntos (36-43, min. 20).

El Obradoiro recuperó sensaciones en el tercer cuarto con un parcial de 8-0 que obligó a Perasovic a pedir tiempo muerto. Sendos triples de Pepe Pozas y Álvaro Muñoz revertían la situación y una gran canasta de Magee hacía levantar a la grada. Se recuperó inmediatamente el Baskonia devolviendo el parcial con varias jugadas individuales de Garino y de un incomensurable Shengelia. Era ahora Moncho el que paraba el duelo para frenar la sangría. No sirvió de mucho, con el georgiano en estado de gracia estirando la renta (52-66, min. 29) cada vez que tocaba la bola.

Lo intentó el Obradoiro aumentando la presión en media cancha y apelando al acierto de Kravic, Muñoz y Daum. Sin embargo fue remar para acabar muriendo en la orilla. El Baskonia supo administrar la ventaja para llevarse un triunfo con el que no perder de vista los puestos de cabeza.

Por su parte, el conjunto compostelano suma una nueva derrota que los hunde en el pozo de la clasificación. Eso sí, por el Multiusos ya han pasado equipos como Real Madrid, FC Barcelona y Baskonia y han tenido que visitar exigentes canchas como la de Iberostar Tenerife y Zaragoza.

La próxima semana, salida vital a Manresa para medirse al otro equipo situado en puestos de descenso.