Foto: X. Cortizo
  • El Obradoiro apenas pudo anotar siete de los 28 triples que intentó durante todo el encuentro.
  • Jacob Wiley y Clevin Hannah, con sendos dobles-dobles, fueron una auténtica pesadilla para los locales.
  • Nick Spires, con 16 puntos y 6 rebotes, fue el principal baluarte en pista de los de Moncho Fernández.
  • Un triunfo de UCAM Murcia o Cafés Candelas Breogán dejaría a los compostelanos a una sola victoria del descenso.

El Monbus Obradoiro ha caído derrotado (82-96) este jueves en casa ante el Herbalife Gran Canaria en un encuentro en el que pagó su paupérrimo acierto en el lanzamiento exterior.

Monchó Fernández salió a la carga con un quinteto inicial con novedades con la incorporación de De Zeeuw, Obst y David Navarro. Junto a ellos, dos titulares habituales como son Kyle Singler y Nacho Llovet, este último en calidad de capitán por la lesión de Pozas.

El Gran Canaria inició más entonado el encuentro, gracias a los fogonazos de sus dos norteamericanos, Hannah y Strawberry, letales en acción individual tras bloqueo. La defensa insular fue asfixiante en el perímetro, desarmando la principal amenaza santiaguesa, el triple.

Pese a ello, el Obradoiro fue capaz de romper esta primera línea defensiva con balones a la zona, donde Llovet y Singler hallaron canastas fáciles. El primer triple local llegaría en el minuto seis por cortesía de De Zeeuw, pero Kim Tillie, con tres consecutivos, y Rabaseda, con uno, pondrían de manifiesto el mayor acierto visitante (15-26, min. 7).

La inspiración ofensiva de los primeros minutos dio paso a una batalla en el fango en la que ninguno de ambos bandos consiguió imponerse, con férreas defensas, numerosos errores y un carrusel de faltas personales sin premio en el tiro libre.

Así, el partido se fue calentando a causa de diversas decisiones arbitrales que concluyeron con una técnica a Moncho por protestar tras una clara falta a Brodziansky no pitada.

La temperatura seguía aumentando, los minutos corriendo y el marcador prácticamente inamovible, fruto de las constantes interrupciones arbitrales. Cuatro minutos de sequía local que se encargaría de romper Vasileiadis desde el tiro libre. Nick Spires, por partida doble, ratificaría el cambio de dinámica con un parcial de 7-0, pero un nuevo triple, el séptimo a estas alturas -por tan solo dos del Obradoiro-, de los de Pedro Martínez mantenía las diferencias (28-35, min. 15).

Foto: X. Cortizo

El Obradoiro, sin apenas oportunidades de tiro exterior, tuvo que reinventar su juego y apelar a despistes interiores del Gran Canaria para seguir haciendo daño. Todo lo contrario que los amarillos, muy inspirados desde larga distancia con siete puntos de Eriksson que cercaban a los santiagueses al descanso (41-46).

El Gran Canaria saltó al parqué en la segunda mitad mucho más centrado y enérgico en ambos lados de la cancha, firmando un parcial de inicio de 10-2 en apenas dos minutos. La verticalidad de Strawberry y la presencia interior de Wiley se convirtió en un tándem imposible de ser contrarrestado por los de Moncho, quienes todavía estaban intentando asentarse en la cancha. Un triple de Paulí añadió más sal a la herida y obligó al técnico compostelano a detener el juego (47-59, min. 24).

El parón no sirvió para despertar a un Obradoiro completamente desconcentrado, como puso de manifiesto los numerosos tiros libres errados y bandejas fáciles que repelía el aro. Por su parte, Eriksson aumentaba su cuenta particular y Wiley se unía el festín con un salvaje mate.

Pese a los constantes intentos, el Obradoiro era incapaz de hilvanar dos jugadas consecutivas anotando, mientras los exteriores amarillos sumaban para mantener las diferencias por encima de los diez puntos (63-77, min. 33).

Kim Tillie, con su cuarto triple de la noche, pondría la puntilla a cinco minutos para el final, momento en el que el cuadro gallego claudicó definitivamente.

Con este resultado, el Obradoiro mantiene la distancia de dos triunfos respecto a los puestos de descenso a la espera de lo que hagan esta jornada UCAM Murcia y Cafés Candelas Breogán.