• El Monbus Obradoiro exhibió carácter, orgullo y una mentalidad inquebrantable para doblegar al Morabanc Andorra y sumar la cuarta victoria de la temporada.

El equipo de Moncho Fernández se rehizo y se levantó, después de un arranque complicado, resistió a los arreones del Morabanc Andorra, y se terminó llevando el triunfo en un final de infarto (75-73).

El inicio fulgurante de Morabanc Andorra

Aunque fue Magee quien inauguró el marcador, cómo no, con un triple, el Morabanc Andorra impuso su ley desde el principio. El combinado de Ibon Navarro defendió bien, provocó errores en los ataques gallegos, y pudo correr con libertad, anotando canastas fáciles, que dieron una holgada renta a los azules mediado el primer cuarto. Un parcial de 0-13 y un 80% de acierto en tiros de dos parecían dos pesadas losas para el Monbus Obradoiro. La agresividad de los jugadores visitantes en defensa y su acierto en el otro lado de la cancha, hicieron tambalear a los obradoiristas, incapaces de frenar el caudal desatado por Hannah y Diagné.

La defensa, el factor clave para el Monbus Obradoiro

Corría el minuto 6 y Moncho Fernández intervino en el peligroso devenir que había tomado el encuentro. Sacudió al equipo. Borrón y cuenta nueva. El Monbus Obradoiro recuperó su mejor receta, la defensa, para gobernar el partido, aunque no el marcador. A partir de la mejoría en la retaguardia, el Monbus Obradoiro creció, minuto a minuto, y pudo jugar con más alegría y confianza en ataque. En poco más de cinco minutos el cuadro gallego había concedido 15 puntos. En los siguientes tres cuartos, Morabanc Andorra anotó 18, 15 y 16 punto en los tres siguientes cuartos. El entramado defensivo de Moncho Fernández desarticuló todas las virtudes del cuadro del Principado.

Resistencia mental

Además del trabajo en defensa,  fue clave la fortaleza mental del Monbus Obradoiro, capaz de sobrevivir a los arreones del Morabanc Andorra. Cada vez que los santiagueses empataron el partido, se acercaban a un punto, o se ponía por delante, los visitantes volvían a cerrar filas y a castigar el aro obradoirista. Pese a todo, ni equipo ni afición tiraron la toalla, conscientes de que el partido iba en la buena dirección, con un Monbus Obradoiro jugando de forma inteligente, manteniéndose en la órbita del Morabanc Andorra.  Resitió el Monbus Obradoiro contra viento u marea, sin acudir a la línea de tiros libres hasta el comienzo del último cuarto. Una losa demasiado pesada para un partido tan igualado que, sin embargo, no tumbó a los santiagueses.

Calloway dirige, Magee dispara, y la segunda unidad cambia el decorado

Una semana más, la plantilla obradoirista volvió a demostrar la importancia del significado de la palabra equipo. Magee cargó su fusil y anotó seis triples, alguno de ellos inverosímiles, y Calloway comandó al equipo con maestría dursante sus 25 minutos en cancha. El base ridnió a un gran nivel, descosió a la defensa andorrana, con penetraciones, doblando el balón a los hombres exteriores y buscando con agresividad el aro. También Muñoz volvió a rendir a un gran nivel, superando sus problemas físicos, y el joven Aleix Font continúa creciendo con el  paso de las semanas.

El aguijonazo de Czerapowicz y el tapón de Kravic

Chris Czerapowicz es un soldado con el que siempre se puede contar en los momentos más complicados. No estaba siendo su mejor noche en la parcela ofensiva, pero se prodigó en el trabajo reboteador, especialmente en el último cuarto, dando óxigeno con sus cinco capturas al Monbus Obradoiro. Y en la última posesión, paró el tiempo. Doce segundos, con empate en el marcador. Recibió el balón y ya no lo soltó, hasta depositarlo en el aro del Morabanc Andorra, cuando solo restaban 1.8 segundos, después de desgarrar la defensa preparada por Navarro.

Restaba un ataque. La última vida para el Morabanc Andorra. 1.8 segundos, una eternidad en baloncesto. Fueron a ganar los visitantes, con un triple de Jelinek. Pero no contaron con el interminable brazo de Kravic, que taponó el tiro ganador del atacante de Andorra, para delirio de Sar.

El público volvió a ser un factor fundamental, con los dos tiros libres fallados por Massenat. Andorra empequeñeció en el infierno de Sar, que tuvo muchos aplausos para Llovet en el regreso a su casa. La noche acabó con fiesta, con la cuarta victoria de la temporada para el Monbus Obradoiro.

Los obradoiristas viajarán el próximo sábado a tierras valencianas para enfrentarse al Valencia Basket el sábado 30 de noviembre, a las 18:00 horas. Volverá a jugar ante su afición en el puente de diciembre (domingo 8, 12:30 horas) para recibir al Coosur Real Betis.

Íñigo Caínzos – Obradoiro CAB

FICHA TÉCNICA

Monbus Obradoiro 75:  Pozas (2), Magee (20), Czerapowicz (7), Daum (4), Kravic (8) – quinteto inicial – Brodziansky (5), Calloway (9), de Zeeuw (2), Spires (4), Navaro (-), Font (5) y Muñoz (9).

Morabanc Andorra: Hannah (8), Todorovic (9), Massenat (6), Sy (2), Diagne (18) – quinteto inicial – Pérez (14), Llovet (2), Walker (5), Colom (-), Jelinek (4) y Senglin (5).

Árbitros: Juan Carlos García González, Jorge Martínez Fernández y David Sánchez Benito.

Parciales: 19-24, 19-18, 15-15, 22-16

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 10 de la Liga Endesa, disputado en el Multiusos Fontes do Sar, ante 4.645 espectadores.