El Guardés deberá remontar una desventaja de tres goles (28-25) para continuar en la EHF Cup. Prades convencido de que: “Hoy no se le puede achacar nada al equipo”.

El campeón está de vuelta. La campaña que el club puso en marcha para animar a la afición en la eliminatoria continental apelaba al ADN EHF Cup del Guardés -esfuerzo, honor, fuerza, coraje, unión y su pasión…-. Y todos estos ingredientes (e incluso alguno más) se mezclaron esta tarde en A Sangriña para que las de Prades disputasen su mejor partido en este inicio de temporada. Se vio a un equipo serio, concentrado, con desparpajo y disfrutando en la pista. La derrota, dentro de la lógica, deja un buen sabor de boca tras comprobar que se puede plantar cara a un equipo tan potente como el Astrakhanochka. Mañana, el Mecalia jugará el segundo partido de la eliminatoria correspondiente a la segunda ronda de la EHF y deberá recuperarse en menos de 24 horas para intentar remontar los tres goles de desventaja (28-25, 13-13 al descanso). El pase de ronda se dilucidará en el mismo escenario, a partir de las 19 horas y con los mismo colegiados.

Desde el pitido inicial, el Guardés puso sus mejores cartas sobre la mesa. Para el siete inicial, Prades apostó por Carratú en portería, Espiñeira de central, Hernández y Mendoza en los laterales, Urban y Egozkue en los extremos y Sempere en el pivote y actuando de avanzado en la defensa 5:1. De salida, parcial de 0-2 firmado por Naiara y África que encontraba respuesta rápida a la contra sentenciada por Levsha (1-2). La defensa del Guardés funcionaba mucho mejor que en anteriores duelos, pero el muro ruso con Postnova y Sabirova en el centro también ponía las tareas ofensivas muy complicadas a las guardesas -actuando como visitantes en este primer enfrentamiento-.

El desparpajo de las guardesas en defensa, con mucha anticipación al planteamiento del conjunto de Georgy Zaikin, les permitió mantener cierta igualdad en los primeros compases del partido. Prades quiso cortar cualquier posibilidad de que la escuadra rusa se escapase en el marcador y el minuto 6:43 de partido solicitaba el primer tiempo muerto. Las indicaciones del técnico surtieron efecto y solo las paradas de Trusova impedían que las guardesas, con una gran Espiñeira ordenando y mandando, se adelantasen en el marcador.

Poco antes del minuto 10, Espiñeira hizo saltar las alarmas al retirarse al vestuario con molestias. Las duras acciones defensivas de las rusas, muy protestadas por afición y jugadoras, no encontraban el castigo correspondiente por parte de la pareja de colegiados rusos. Y unos minutos de imprecisiones permitían al Astrakhanockha cobrar una renta de 3 goles. Las rotaciones daban aire fresco al Guardés y Zaikin paraba el partido aunque sin encontrar la clave de las de Prades y sin ser capaz de gestionar sus inferioridades apostando por jugar sin portera. Del 10-7 del minuto 18 se pasó -gracias al acierto de cara a portería vacía, a varias paradas de Carratú y errores rusos- al empate a 10 firmado por Kurchankova.

Intercambio de goles, intensidad en ambos lados de la pista y la exclusión de Antonova por un empujón innecesario a Carratú impedían que ninguno de los dos conjuntos impusiese su ritmo de juego. Una parada de Carratú y una acción de Gutiérrez forzando un 7m que transformó una magistral Egozkue ponían las tablas (13-13) para marcharse al descanso.

A la salida de los vestuarios, el Guardés se mostró errático y varios lanzamientos precipitados que detuvo Trusova dejaron una renta de tres tantos (18-15) que obligó a Prades a reactivar a sus jugadoras en un tiempo muerto. La vuelta de Espiñeira era la apuesta del técnico petrerí. La central se encontraba con una Luciana Mendoza muy inspirada que desde los 9m martilleaba la portería rival. Tuvo posesión el Guardés para ponerse a uno, pero una pájara permitía al Astrakhanockha romper -o al menos eso se intuía- el partido de manera definitiva con una ventaja de 7 goles cuando restaban quince minutos para el final del partido (23-16). La velocidad rusa, personificada en la extremo Yana Yemelyanenka, contrarrestaba con la pausa del Guardés que quería mover el balón.

Una letal Marta Méndez empezó a bombardear la portería de Trusova, a quien dio releveo Riabtseva. Un nuevo gol de Naiara y Sempere a la contra finalizaban un parcial de 0-4 (23-20) que ponía en alerta a Zaikin. Tras una pausa en el juego, imparable Espiñeira en el uno contra uno y el Guardés se acercaba a dos goles a base de carácter y actitud de equipo campeón (23-21). Pero al Astrakhanockha no le temblaba el pulso ante la amenaza gallega y a pesar de que las de Prades insistieron hasta el final no encontraron el premio en forma de victoria (28-25), pero sí la recompensa del trabajo bien hecho.

“Hoy no se le puede achacar nada a este equipo” afirmaba orgulloso Prades al término del encuentro. “Este carácter no se había perdido, pero sí que es cierto que estaba un poco oculto” explicaba el técnico tras ver un partido en el que el Guardés por fin mostraba una actitud muy anhelada en el arranque liguero. Ahora, tocará ver cómo el equipo se recupera físicamente, con especial atención a Anthía Espiñeira. Las que fijo no serán de la partida son Ana Rodrigues y Rebeca Castell, quienes hoy ya no se sentaron en el banquillo y están a la espera de que se les realicen diversas pruebas médicas para determinar el alcance de sus molestias.

*Los precios de las entradas para la eliminatoria de mañana son los siguientes:

-Socios:
-Entrada partido: 15€

-Sub-20 individual: 10€

-Sub-13 individual: 5 €

-Menores de 7 años: gratis

-No socios:
-Entrada partido: 25€

-Sub-20 individual: 15€

-Sub-13 individual: 10€

-Menores de 7 años: gratis

DP Atl. Guardés

Foto: Pedro Adrover

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