El Marín Ence Peixegalego, en un pabellón A Raña hasta la bandera, lograba el ascenso a la LEB Oro tras derrotar al Aceitunas Fragata Morón por 83 a 68, consiguiendo así un doblete histórico en el club gallego

 
 
En el primer cuarto los de Javi Llorente dejaron claro que querían ascender esta jornada, e impulsados por un espectacular 22-0, lanzó todavía más su confianza, ya que si ascender te llena de orgullo y de alegría, ascender en su casa, ante su público, ante los suyos, … eso es incomparable casi con nada.
 
Los gallegos supieron contener los arreones de un conjunto sevillano que no bajó los brazos hasta el bocinazo final. En el apartado individual, enorme partido de Javonte Green (24 puntos y 31 de valoración), Antonio Pantín (10 tantos, 10 rebotes y 25 de valoración) y Alejandro Navajas (23 tantos y 23 de valoración).
 

Foto: FEB

En una temporada que se ha hecho especialmente larga por las dificultades que han tenido que superar los gallegos, el ascenso es un premio más que merecido para un grupo que ha demostrado que cuando se está unido y con confianza en el deporte se pueden alcanzar las metas que se proponga uno. Y no sólo es premio a esta temporada, si no a todas las temporadas en las que el club ha luchado y ha creído en un proyecto que arranca en la 2005/2006 en 1ª Nacional y que tras ascender a EBA en su primer año y tras 7 temporadas en la categoría más las 3 últimas en Plata, consigue una recompensa más que merecida y que esperemos que esta no sea la última alegría de un equipo que ha conseguido situar a la pequeña localidad de Marín en el mapa baloncestístico nacional, con doblete que no se olvidará en mucho tiempo. 

 
Gran parte del mérito de este éxito es de un cuerpo técnico liderado por Javi Llorente que se mostraba especialmente emocionado y orgulloso de su equipo: “Ha sido una temporada muy larga en la que hemos tenido muchos problemas pero en la que la unión del grupo y de los jugadores nos ha permitido vencer a las diferentes adversidades para poder salir adelante y terminar conquistando un doble objetivo que a principios de temporada era algo realmente impensable para nosotros”.
 
“Ahora es momento de disfrutar y de poder decir que este club es de LEB Oro porque esta noche no importa otra cosa que no sea eso. Tenemos aún por delante un par de encuentros para disfrutar y con los que tomar conciencia de lo que hemos conseguido. Y en mi caso no puedo hacer otra cosa que agradecer al presidente y a la junta su confianza durante todos estos años ya que llegué a este club para entrenar en categoría pre-mini así que por aquel entontes no podía ni imaginarme lo que iba a suceder esta noche…”.
 
 
 
CRÓNICA DE CARMELO GUTIÉRREZ / ÁREA DE COMUNICACIÓN FEB

Sin contemplaciones arrancó el choque de A Raña, con ambos equipos lanzándose a un juego ofensivo. Por el bando visitante, Jesús Vargas llevaba la voz cantante, anotando seis puntos casi seguidos (6-13). La réplica local llegaba por parte de Javonte Green: tiro, mate y triple para igualar el encuentro. Y todo apenas transcurridos cinco minutos. Los 7 puntos del estadounidense fueron el comienzo de un espectacular parcial 22-0, con Norman Rey afinando desde la larga distancia.

 
A Raña estallaba con el priPeixe001mer cuarto de su equipo (33-17), culminado con cuatro puntos seguidos de Noguerol. Morón conseguía contener el vendaval gallego en el arranque del segundo acto (35-23) e incluso obligaban a Javi Llorente a parar el encuentro tras situarse a diez puntos (37-27). El parón reactivó a Marín, que encadenó un 7-0 en dos minutos para conservar una cómoda renta por encima de la decena camino de vestuarios (47-34). Alo Marín anotaba la primera canasta de la segunda mitad para acercar más a los sevillanos, pero su rival se lanzaba hacia el ascenso con un 11-0 que les daba la máxima renta del encuentro (58-36).
 
Javier Fijo paraba el encuentro y refrescaba las ideas de los suyos, que reaccionaban con un 0-11 que ahora hacía que fuese Javi Llorente el que pidiera tiempo muerto (58-47). El parcial sevillano crecía hasta un 0-14 hasta que Navajas lo cortaba con dos tiros libres que cerraban el tercer periodo (60-50). Marín no quería más sustos y arrancaba el último cuarto con un 7-0 (67-50). Aceitunas Fragata Morón no bajaba los brazos, comenzaba a remar y entraba en los cinco últimos minutos a diez puntos (69-59).
 
En ese momento clave, Navajas y Green sumaban seis puntos importantísimos para volver a despegarse y apaciguar a una afición ya deseosa del bocinazo final. El ala-pívot culminaba su gran partido con su punto nº23 antes de retirarse lesionado a dos minutos para el final, con su equipo 20 arriba (81-61) y con la fiesta ya lanzada en A Raña.