La última jornada de competición de los mundiales de Szeged (Hungría) nos deja otra medalla más con acento gallego. El cuarteto formado por Carlos Arévalo, Rodrigo Germade, el mallorquín Marcus Cooper y el catalán Saúl Cravioto, sumaron una medalla más a sus grandísima trayectoria, para Galicia es la tercer presea después de la plata de ayer de Teresa Portela y el oro de Pablo Graña el viernes.

Atrás quedaron las dudas sobre el buque insignia del equipo español, a las 13.21 se daba la salida a la final de K4 500 metros con la tripulación española como favorita a optar por las medallas junto con los combinados alemán, húngaro y eslovaco. El inicio de la prueba para los españoles fue bueno respecto a sus principales rivales, así bien al paso de los primeros 250 metros España ocupaba la primera posición. En la última parte de carrera el barco liderado por el campeón olímpico Saúl Craviotto se vio superado por los germanos que llegaron muy fuertes a los últimos metros y resistieron el empuje de la piragua española que tuvo que conformarse con una meritoria segunda posición.

Finalmente el podio lo completaron Alemania (1:19.26), España (1:19.77) y Eslovaquia (1:20.96)

Además esta mañana compitieron Antía Jácome y Patricia Coco en la final B de C2 500, la pareja española terminó en primera posición, este resultado le permite optar a la clasificación olímpica, en diez días la federación internacional decidirá la reasignación de plazas en esta modalidad.

Por otra parte el K4 500 de Sara Ouzande, Natalia García, Isabel Contreras y Begoña Lazkano se clasificaba en sexto lugar, perdiendo así todas las opciones de viajar a los juegos del próximo año. Por último, Carolina García concluía su participación mundialista con la disputa de la final C de K1 500 en la que consiguió el cuarto lugar.

Nota de prensa de la Federación Gallega de Piragüismo