Foto: RC Deportivo

 

A Coruña, 4 jun (EFE).- El presidente del Deportivo, Fernando Vidal, ha reconocido que el club coruñés es uno de los grandes perjudicados de tener que jugar sin público, pero ha advertido de que no solicitará permiso para que pueda haber afición en Riazor porque, en su opinión, no se puede «perder la perspectiva» de cómo ha sido la COVID-19.

«Partiendo de la premisa de que el Deportivo es uno de los grandes perjudicados por jugar partidos a puerta cerrada, no podemos perder la perspectiva, ni la memoria de lo que ha sucedido todos estos meses en los que hemos padecido el azote de una pandemia mortal que ha puesto patas arriba los cimientos de nuestra sociedad», indicó.

En declaraciones que facilitó el Deportivo, sostuvo que es «un tema sanitario, de salud pública, y la salud está por encima de todo».

«Por eso no vamos a solicitar nada, a ninguna institución. Estaremos siempre a expensas de las medidas y órdenes que indiquen las máximas autoridades sanitarias y de lo que, de esas medidas, se derive hacia el fútbol y los eventos futbolísticos», declaró.

Vidal insistió en que se está «en el camino de superar momentáneamente esta pandemia» y consideró que «ahora más que nunca los criterios de los expertos sanitarios y científicos deben de prevalecer» sobre los «deseos» del club de ver «un Abanca-Riazor lleno».