Foto: RC Deportivo

A Coruña, 26 may (EFE).- El Deportivo ha censurado a su consejero Miguel Otero por cuestionar la necesidad de vender el club y ha defendido el «rescate» de la entidad financiera Abanca, que, una vez se aprueben las ampliaciones de capital previstas, pasará de máximo acreedor a dueño del club.

En un extenso comunicado firmado por el presidente del club, Fernando Vidal, y todos los consejeros salvo Otero, responde a las palabras de su todavía compañero de Consejo, en una carta abierta y una posterior entrevista exclusiva con Efe e incluso le sugiere que dimita o acuda a la justicia ordinaria.

Primero, le reprocha a Otero que a pesar de disponer «de cauces internos establecidos para el debate, la exposición de discrepancias y la toma de decisiones sobre todos los aspectos del día a día y la gestión de la entidad» haya optado por hacer públicas sus manifestaciones.

Además, defiende que el Deportivo «cumple con los máximos estándares de transparencia evaluados por entidades independientes» y sostiene que «las afirmaciones realizadas» por Otero «carecen del más mínimo rigor técnico» puesto que «no existe ninguna base para tales aseveraciones y no se aporta documentación alguna».

«Son simples preguntas al aire que tienen respuestas claras y fácilmente contrastables por cualquier deportivista. Accionistas, socios y aficionados pueden estar tranquilos con la realidad económica del club, porque no hay otra», advierte el Deportivo.

En la entrevista con Efe, Otero lamentaba no poder «datos» por su condición de consejero, pero aseguraba «rotundamente que en diez años el club tiene que afrontar mucho menos de la mitad de esos 98 millones» que había indicado el presidente del Deportivo en marzo cuando presentó el acuerdo con Abanca.

Además, el consejero entendía que las cuentas del Dépor no reflejan la «imagen fiel» de la entidad y afirmada que el club estaba en disposición de «cumplir el calendario de pagos e incluso podría ser viable en Segunda B» y no necesita «venderse».

«Las cuentas anuales están sometidas a las correspondientes auditorías independientes, anuales y puntuales, al exhaustivo control económico-financiero de la Liga de Fútbol Profesional, habiéndose practicado también una Due Dilligence», responde el Deportivo en su comunicado.

El club cifra la deuda a día de hoy en 90,6 millones de euros más intereses (otros 14,3 millones de euros) y, de ella, la parte más importante, 77 millones de euros (intereses incluidos), corresponden a préstamos a los que hay que hacer frente en los próximos doce años sin discusión de cantidades ni de vencimientos.

Añade que esas cantidades, «sumadas al pago del resto de la deuda ordinaria e intereses a la Agencia Tributaria, arrojan como resultado 98,9 millones de Euros a abordar en el periodo 2020-2032″ y precisa que el club carece de activos patrimoniales para hacer frente a su patrimonio neto negativo, que supera los 70 millones.

El Deportivo habla del periodo de doce años, mientras que Otero, en su entrevista con Efe, se refería a un plazo de diez años, lo que lleva a interpretar que una parte importante de la deuda queda pendiente para los dos últimos años del plazo.

El club también apunta que su situación «ya de por sí compleja se ha agravado de forma importante en los últimos meses por la crisis financiera causada por la COVID-19″.

Vidal y sus consejeros, que tomaron posesión de sus cargos en enero, critican que Otero «pretende quebrar» la «unión» que había «sembrando dudas sin plantear certezas, ni alternativas, ni soluciones reales a los supuestos problemas» y se ratifican, en este sentido, en «el proyecto» con el que llegaron al Deportivo con el apoyo de Abanca.

«No hay otro plan. Desde el primer minuto entendimos el problema y trabajamos para encontrar la solución con el respaldo del músculo financiero de Abanca», indica el Deportivo.

En este sentido, asegura que, sin el crédito participativo que le dio Abanca para acudir al mercado invernal, «el equipo estaría abocado al descenso a Segunda División B y el club, por extensión, a su desaparición».

«No se trata de una venta a Abanca, es un rescate que obliga a una capitalización para poder hacer viable el club», arguye el Deportivo, que recuerda que, si el deportivismo participa en una ampliación de capital paralela, «se podría mantener la actual estructura accionarial y equilibrar el patrimonio neto».

Al «señor Otero», le advierten de que, «si no está en sintonía con el ilusionante proyecto presentado para el club, «está en su derecho de dejar de formar parte del mismo y de acudir directamente a los tribunales correspondientes».

«Si no, hemos de recordarle que su deber es actuar siempre con lealtad y responsabilidad, obrando de buena fe y en el mejor interés de la Sociedad», argumentan.

A título personal, Fernando Vidal pide «disculpas a todos los que apoyan el proyecto» del equipo que lidera por «el error cometido al contar con el consejero Miguel Otero a pesar de las múltiples y casi unánimes advertencias, los comentarios negativos y las presiones para que no lo sumase a este grupo».

«Estoy profundamente decepcionado por su actitud y me siento traicionado personalmente. Creo que un consejero ha de tener unas miras bastante más altas, dejar a un lado los intereses personales y moverse solo por los del club, evitando en todo momento dañar la imagen de esta entidad a la que todos queremos», sentencia Vidal.