Foto: Amadeo Rey
  • El Compos mantiene su fortín con dos goles en la segunda mitad estando en inferioridad numérica

La SD Compostela se llevó tres puntazos del Vero Boquete, de nuevo, en un encuentro de sufrimiento en el que remontó en la segunda mitad con diez jugadores. En el cumpleaños de Yago Iglesias, la parroquia blanquiazul y su equipo pudo celebrar un triunfo increíble, en un duelo en el que demostró, una vez más, que el fortín tiene mucha magia.

Ni la expulsión de Soto, con roja directa, a la media hora, ni el tanto de Escobar, desde los once metros, a la vuelta de los vestuarios, pudieron con un Compos que remontó el marcador en siete minutos, en inferioridad, con tantos de Brais Abelenda y Saro.

Sin pensar en el duelo del jueves, el Compos saltó al campo con la misma mentalidad de siempre. Pese a encontrarse con un oponente que apostaba también por el mismo estilo de toque, los nuestros quisieron imponerse con la posesión desde el minuto uno.

Así, a los cinco, los blanquiazules se pudieron adelantar con una doble ocasión, generada de su acción más clásica. Miki ganó la banda derecha, puso el centro raso al corazón del área para Brais Abelenda, pero esta vez el de Bembibre se encontró con un imponente Ángel Fraga. Y en el rechace, Hugo Sanmartín buscó el tiro cruzado, pero el portero sacó un pie espectacular para enviar a córner.

Con todo, pese al dominio, en un balón largo sacado desde atrás por los lucenses, Escobar cayó ante Soto en el centro del campo y el colegiado, decretando que era el último hombre, le enseñó la tarjeta roja directa. La acción marcaba el choque, pero los nuestros no darían su brazo a torcer.

De hecho, antes del intermedio, la más clara sería para el Compos, en una falta lateral botada por Pablo Antas y tocada en el primer palo por Brais Abelenda, pero el esférico se marchó rozando el palo.

A la vuelta de los vestuarios, los nuestros querían seguir con la misma línea, pero se encontrarían con un nuevo contratiempo en forma de penalti. En una acción de ataque, en el primer minuto, el Polvorín montó la contra con Chiqui y el extremo, tras llevarse un primer rebote, cayó en el área con Álvaro Casas. El árbitro, a pesar de las protestas, no dudó y Escobar fue el encargado de ejecutar la pena máxima, engañando a Pato.

Tras el tanto, Chiqui encontraría con el arquero uruguayo en una nueva cabalgada, pero el Compos no se arrugó. ¿Quién dijo miedo? Nadie. Los nuestros siguieron fieles a lo que hablaran en el intermedio y fruto de la persistencia acabaron encontrando el premio que tanto merecían.

A los 55 minutos, Brais Abelenda resistió las embestidas de los centrales para ganar un esférico en zona de tres cuartos, avanzó endiablado hacia el área y soltó un disparo espectacular con su pierna izquierda, desde la frontal, que pegó en el palo y acabó en la red. El pichichi blanquiazul respondía así a la confianza del equipo, llevando el delirio a la grada.

Pero no sería el único brote de júbilo para los aficionados, ya que siete minutos más tarde, en una nueva jugada de fe, los locales voltearon el luminoso. Jimmy recuperó el balón de un centro rechazado, la colgó para Brais y el de Bembibre, viendo que se le escapaba un poco el control, la picó hábilmente por encima de los centrales, una magnífica asistencia que fue aprovechada por Saro para, entrando desde atrás, controlarla y superar a Ángel por el medio de las piernas.

Ahora sí, el objetivo estaba más cerca, pero aún quedaban treinta largos minutos de batalla. Pese a ello, los blanquiazules tiraron de ese otro fútbol para tapar todas las vías atrás e incluso gozar de alguna oportunidad, como en un balón largo para Hugo Sanmartín al que llegó forzado, por lo que fue incapaz de picarla por encima de la salida del portero.

Con la grada muy enchufada, la SD Compostela resistió y mostró, si ya no lo había realizado antes, que esta temporada va muy enserio. Ni la expulsión, ni el primer gol encajado en casa, ni la desventaja, ni el cansancio de una semana Champions acabaron con un equipo que se muestra cada día más entero. Toca celebrarlo, descansar dos días y mentalizarse en la siguiente parada, una dura visita al Estadio del Couto para enfrentarse a la UD Ourense.

FICHA TÉCNICA:

2- SD Compostela: Pato; Saro, Álvaro Casas, Soto (Queiruga, m.35), Jimmy, Samu, Pablo Antas; Miki (Gabri Palmás, m.86), Josiño, Hugo Sanmartín (Baleato, m.70); y Brais Abelenda.

1- Polvorín FC: Ángel Fraga; Asier, Jesús, Matías, Varo (Juan, m.69); Marcos (Christian, m.69), Manu; Rayco (Nico, m.69), Álex Rey, Chiqui; y Escobar.

Goles: 0-1: Escobar, min.46; 1-1: Brais Abelenda, min.55; 2-1: Saro, min.63.

Árbitro: Pérez Martínez (Ourense). Expulsó a Soto (m.32) con roja directa. Además, amonestó a Samu, Álvaro Casas, Miki, Baleato y Yago Iglesias, por el Compos; y a Matías, Jesús y Álex Rey, por los visitantes.

Incidencias: Estadio Verónica Boquete de San Lázaro (Santiago). Partido de la séptima jornada de liga del grupo 1 de la Tercera División disputado ante 900 espectadores. Antes del inicio del encuentro se guardó un minuto de silencio por Rafael Albardonedo Recarey, abonado del club y miembro de la peña Fonte Sequelo.

Nota de prensa de la SD Compostela