Por segundo partido consecutivo el Club Ourense Baloncesto tuvo en su mano la canasta para ganar el partido y por segunda vez la jugada salió cruz. 

 

 

José Simeón había anotado una inverosímil canasta para poner a Força Lleida dos puntos arriba y a la desesperada un intento de alley-hoop a 0.9 segundos para el final del choque que se quedo en eso ….. un intento.  Con esta derrota, el Club Ourense Baloncesto se coloca con dos triunfos en cuatro partidos, una buena marca dada la cuenta del difícil inicio de calendario para los chicos de Gonzalo García de Vitoria.

Comenzó el partido con nuestro equipo un poco dormido y pronto Força Lleida se marchó en el marcador (9-1, min. 3). Tres buenas canastas de Arco parecieron acercar al COB, pero tres triples casi consecutivos de nuestro ex Javi Múgica pronto lanzaron a Lleida a conseguir su máxima ventaja poco después de pasar el ecuador del primer acto 14 puntos arriba. Deividas Busma intimidó y pudo anotar una canasta que ponía al COB a diez antes del final del primer cuarto, pero un nuevo triple de Múgica (16 puntos en el primer cuarto) volvió a lanzar al conjunto catalán hasta igualar la diferencia lograda unos minutos antes (29-15, min. 10).

Un triple de Marcos Suka y una buena canasta de Edu Martínez a pase de Christian Díaz permitieron al COB reducir la ventaja a menos de diez, sin embargo, dos buenas canastas de Juanpi Sutina volvieron a lanzar a Lleida, que se puso de nuevo 13 puntos arriba (35-22, min. 14). Ese fue el punto de inflexión de nuestro equipo, que con un parcial 0-14 liderado por Christian Díaz en la dirección y Guillermo Rejón en la dirección colocó a nuestro equipo por primera vez por encima en el marcador. Un intercambio de canastas llevaba a Lleida finalmente 3 arriba al descanso (41-38).

Nada más empezar el segundo tiempo, un alley-hoop rematado por Fieler y un nuevo triple de Marcos Suka volvían a poner al COB dos puntos arriba, ventaja que elevaría a cuatro tras dos buenas canastas de Fieler y Allison al poste. Un triple de Edu Martínez tras robo ponía a los de Gonzalo García de Vitoria con su máxima ventaja en el marcador (50-57, min. 28), justo en los minutos donde el COB imponía su juego y conseguía frenar la velocidad de

Lleida. Sin embargo, aún no había aparecido Janis Kaufmanis, máximo anotador el año pasado de la Liga Báltica, y con dos triples imposibles y dos tiros libres dio de nuevo la vuelta al partido para los de Joaquín Prado (58- 57, min. 32).

Quedaban ocho minutos y el partido estaba en un pañuelo. Con el fin de intentar controlar el partido y no perder balones, Gonzalo García de Vitoria colocó a Christian Díaz y Pedro Rivero juntos por primera vez en la temporada, y la idea salió bien ya que un triple y dos tiros libres de este último colocaban el partido favorable al COB a falta de tres minutos (64-67, min. 37). Fue ese el momento aún más heroico para Lleida: así, los dos hombre que habían mantenido al conjunto catalán en el partido, Javi Múgica y Janis Kaufmanis, anotaron sendos triples imposibles (de ocho metros el del letón) y colocaron a Lleida tres puntos arriba a falta de un minuto y medio para el final.

Un tiro libre de Busma tras un buen movimiento de balón del COB dejó a nuestro equipo dos abajo ya entrado el último minuto, y una buena defensa continuada con un gran ataque permitió a Arco lanzar solo y anotar un gran triple que daba, de nuevo, la vuelta al partido (70-71, min. 39). Falló Kahlig y el COB anotó con medio minuto para irse en el marcador, sin embargo, una penetración de Fieler donde pudo haber falta terminó con el balón en manos de Kaufmanis a falta de 10 segundos para el final. Buscó a Simeón, quien tirando desequilibrado anotó a falta de 0.9 segundos para el final. Gonzalo García de Vitoria buscó sorprender con el alley-hoop dado el poco tiempo disponible, pero no pudo ser y el COB terminó perdiendo su segundo final igualado.

Es la segunda cruz pero aún queda mucho por delante. La receta del trabajo es la que seguirán los chicos para intentar de nuevo vencer, el viernes, ante Valladolid en el Pazo. Allí, el calor de la afición será vital para que la buena suerte vuelva a los jugadores del Club Ourense Baloncesto.