Los rojiblancos se impusieron a domicilio al RC Celta de Vigo gracias a los tantos de Griezmann y Carrasco, que les permiten mantenerse en la primera plaza de la tabla

  • Día especial para Augusto Fernández. No sólo porque el argentino debutaba en LaLiga con la camiseta del Atlético de Madrid sino también porque lo hizo regresando a la que fue a su casa.

 

0-RC Celta de Vigo: Sergio, Hugo Malo, Cabral, Sergi Gómez, Jonny, Radoja (Guidetti, min.73), Pablo Hernández (Borja Fernández, min.80), Wass, Orellana, Bongonda (Señé, min.85) y Iago Aspas.

2-Atlético de Madrid: Oblak, Godín, Filipe Luis, Koke, Griezmann (Gámez, min.82), Augusto Carrasco, min.54), Gabi, Saúl, Juanfran, Vietto (Jackson, min.75) y Giménez.

 

Goles:

0-1, min.48: Griezmann

0-2, min.79: Carrasco

 

Árbitro: De Burgos Bengoetxea, del comité vasco. Amonestó a Filipe Luis, Pablo Hernández y Radoja.

Campo: Balaídos, 13.550 espectadores.

 

Al Celta se le escapó una vez más un partido que era de empate en dos acciones puntuales del rival, que acertó al inicio de la segunda mitad y en el tramo final. Los célticos lo intentaron son desmayo, pero no pudieron con la solidez defensiva de un Atlético que resultó además tremendamente efectivo arriba. El agua caída sobre la ciudad de Vigo fue uno de los factores determinantes del duelo entre RC Celta de Vigo y Atlético de Madrid. El drenaje del césped de Balaídos funcionó a la perfección, aunque la continua lluvia dejó el partido marcado por el agua y la rapidez del terreno de juego. 

 

El Celta afrontó el exigente choque con ambición y desde el inicio se apodero del cuero ante un rival que, muy ordenado, esperaba y salí con velocidad al contragolpe.  Los celestes combinaban bien, sin pérdidas de balón en zonas comprometedoras y disfrutaron  de buenas aproximaciones frente a un Atlético rocoso. El encuentro se equilibró en el tramo final, con mayor presencia ofensiva del Atlético, aunque sin ocasiones claras. El descanso llegó sin goles.

 

Tras la reanudación, a los tres minutos, Griezmann empujó a la red un centro desde la línea de fondo para adelantar al conjunto colchonero. Varapalo para los célticos, que aún no se habían  acomodado en el terreno de juego. El Celta se repuso enseguida y buscó el tanto del empate con fe. Enfrente, un adversario sólido, ordenado y que no concede nada. Los vigueses empujaron con fuerza, lo intentaron sin desmayo, pero con el choque cerca de la media hora de juego no había premio.

 

Con la ventaja en el marcador, el Atlético no renunció al ataque aunque llegaron los intentos más claros de los vigueses para igualar el partido. Sin embargo, los colchoneros montaron un contragolpe desde el saque de Oblak y Carrasco, en una gran acción individual, se deshizo de dos defensas para marcar el segundo tanto y cerrar un nuevo triunfo del Atlético que lo proclama campeón de invierno.

 

Fotos: La Liga