El Celta aniquila al Barcelona en una exhibición futbolística que los azulgranas tardarán años en olvidar.

  • Nolito, Aspas por partida doble y Guidetti anotaron los tantos olívicos.
  • Sergio Álvarez echó el cerrojo en los momentos claves y la zaga y la medular borraron a las estrellas rivales.
  • El conjunto de Berizzo se sitúa líder y presenta su candidatura a Europa.

 

Real Club Celta: Sergio Álvarez; Hugo Mallo, Cabral, Sergi Gómez, Jonny; Augusto Fernández, Radoja (Pablo Hernández, min. 75); Orellana, Wass (Planas, min. 84), Nolito; Iago Aspas (Guidetti, min. 77).

FC Barcelona: Ter Stegen; Alves, Mascherano, Piqué, Mathieu; Sergi Roberto (Munir, min. 56), Busquets (Rakitic, min. 65), Iniesta; Messi, Neymar y Luis Suárez.

Goles: 

1-0 Nolito, min.25;

2-0 Iago Aspas, min.29;

3-0 Iago Aspas, min.55;

4-1 Guidetti, min.81.

     

 3-1 Neymar, min.79;

 

Árbitro: Undiano Mallenco. Amonestó a Hugo Mallo y Sergi Gómez por parte del Celta de Vigo, y a Busquets y Neymar en el equipo visitante.

 

Fútbol de quilates y exhibición de las que marcan época, así podría resumirse el encuentro del Real Club Celta en la noche de hoy. El conjunto vigués saltó al terreno de juego con una idea bien clara, presionar y asfixiar al rival en su campo. Dio sus frutos la apuesta de los locales, que además secaron al tridente ofensivo de los blaugranas, ahogando también la zona de creación visitante.

Desde el primer momento, los de Berizzo llevaron el peso del choque. La posesión era suya, las ocasiones también y la presión acabó por someter a Goliat. Iago Aspas dispuso de la primera ocasión del choque, casi con los aficionados sentándose en sus asientos. Fue el preludio del huracán celtiña. Orellana mandó otro serio aviso instantes después y los de Luis Enrique, acostumbrados a imponer siempre su ley, se llevaron un correctivo y probaron de su propia medicina.

Radoja, Augusto y Wass se convirtieron en un quebradero de cabeza para Iniesta, Messi y compañía, sometiéndolos constantemente a una celda de castigo e impidiendo cualquier jugada de peligro. Cabral y Sergi Gómez, que sustituyó a Fontás, lucieron a su mejor nivel y la presencia de Jonny, al que competición retiró la amarilla a las 16:00 horas, anuló cualquier intentó por las bandas.

Nolito abrió la lata con una jugada de crack. El gaditano recibió un centro de Hugo Mallo y con una calma espectacular, colocó una rosca en la escuadra desde un lateral del área. Ter Stegen, no pudo detener el cuero y el balón perforaba la meta rival. Se lo merecían los olívicos y el extremo abría la veda. Del Bosque debería ir apuntando su nombre como uno de los futbolistas imprescindibles en las próximas convocatorias de La Roja.

El gol espoleó aún más al Celta, que dio otro pase más adelante. El Barcelona adelantó su defensa y Piqué y Mascherano empezaron a cometer demasiados errores. En uno de ellos, apareció Aspas, que le robó la cartera a ambos y tras una galopada desde la línea del centro del campo, se plantó ante el meta rival. Vaselina del genio de Moaña y segundo tanto para los olívicos.

La primera mitad tocaba a su fin con una ocasión de Neymar, pero el brasileño no acertó a batir a Sergio Álvarez. El “Gato de Catoira” se sumó también a la fiesta con intervenciones que evitaron que los rivales se metiesen en el partido. El paso por el túnel de vestuarios no iba a cambiar mucho el guión. La segunda parte iba a deparar más de lo mismo.

 

Radoja y Sergio echan el cerrojo y Aspas ajusticia

 

La reanudación permitió al Barcelona salir al terreno de juego con la idea de asediar la meta rival y tratar de recortar diferencias, pero se encontraron con un muro casi impenetrable. Radoja se erigió como el mariscal del equipo. El serbio, que no había contado con muchos minutos en el inicio de Liga, secó por completo a Messi. El astro argentino soñará una y otra vez con el serbio y con su compatriota Augusto, que dio un recital de galones y también le tocó bailar con otra estrella como Andrés Iniesta.

En ataque, los olívicos seguían mostrando sus cartas. Aspas dispuso de dos buenas oportunidades. La defensa blaugrana seguía muy adelantada y la presión surtía sus efectos. Sergio Álvarez se sumó a la fiesta cuando peor lo estaba pasando el Celta. El cancerbero sacó hasta cuatro manos de lujo para evitar varias ocasiones manifiestas de gol.

La noche pintaba celeste y Aspas se volvió a encargar de recordarlo. El delantero rompió a Daniel Alves en la medular y volvió a zapatearse todo el terreno de juego. Una vez más en el mano a mano batía a Ter Stegen y desataba la euforia. Los de Berizzo ya ganaban 3-0 y el partido parecía más que sentenciado.

Luis Enrique trató de variar las cosas con la entrada de Munir y Rakitic, pero ninguno de los dos consiguió levantar la moral del Barcelona. Neymar anotaría el tanto de la honra aprovechándose de un pase filtrado por Messi. Restaban 11 minutos y para entonces Berizzo ya había dado entrada a Pablo Hernández y Guidetti, en detrimento de Radoja y Aspas, que se llevaron una atronadora ovación.

Dos minutos después del tanto de Neymar, una gran jugada en ataque del Celta, le valía a Guidetti para anotar el definitivo 4-1. Balaidos era para entonces una fiesta. El público coreaba La Rianxeira y otros cánticos míticos. La fiesta era total y la humillación a un club que se gasta cada año millones de euros en futbolistas quedará para los anales de la Liga.

El Real Club Celta de Vigo se sitúa líder de Primera División y marca el camino para tumbar a los 2 depredadores de la Liga. La noche caía sobre Vigo, pero hoy el fútbol es un poco más bonito. El espíritu de Los Otros 18 inunda el panorama futbolístico nacional con una premisa clara: “Llegó la hora de acabar con la hegemonía de los de siempre”. Disfruten de la noche.

 

Foto : LaLiga/LFP