Foto: LaLiga

 

Carlos Alberto Fernández – Lugo, 1 may (EFE).- El vestuario del Lugo ha recuperado la fe en la permanencia a pesar del mazazo de este viernes con el Zaragoza (2-2), que le empató en el minuto 97 con un gol del portero argentino Cristian Álvarez.

«Estamos vivos», proclamó el técnico rojiblanco, Rubén Albés, tras levantarse de la silla de la sala de prensa del Anxo Carro, donde trasladó a los periodistas una lectura positiva del encuentro con el Zaragoza y criticó el arbitraje, con un penalti que estimó dudoso y una falta que consideró inexistente y supuso la igualada.

Albés, cuarto entrenador del equipo esta temporada, lleva dos semanas en el cargo y desde el primer día ha hecho hincapié en el aspecto anímico del equipo, que estaba muy tocado por la caída libre que había iniciado con Mehdi Nafti y que se agravó con Luis César Sampedro.

Los lucenses llevan quince encuentros sin ganar, pero al menos cortaron una serie de seis derrotas seguidas. Por delante tienen cinco partidos, dos de ellos ante rivales directos, el Albacete y el Cartagena.

La victoria ante el Zaragoza habría dado al Lugo oxígeno y habría metido de lleno en el lío al equipo maño, que se ponía a tres puntos de distancia de los rojiblancos, pero el gol del portero en la última acción del partido dejó todo como estaba y con una jornada menos. El Lugo no tiene margen de error.

La plantilla está con el entrenador. Ha recuperado el convencimiento en sus posibilidades. Ahora creen. Así lo dijo uno de los veteranos, el delantero Manu Barreiro, que anotó el primer gol del Lugo en el partido, al borde del descanso.

«Hace cuatro semanas a lo mejor no decía esto, pero ahora creo en el equipo, estamos en buena línea. Hay que ser positivos ante esta situación que es muy complicada pero que creo que vamos a sacar», aseguró tras el partido con el Zaragoza.

Barreiro reconoció que Albés trajo «aire nuevo» al Lugo y el equipo «cree en su idea», una línea similar a la de Mehdi Nafti, con las líneas juntas y juego directo. «Jugamos más prácticos, funcionó, pero no nos llegó. Es el camino a seguir. Estamos en una situación complicada, pero podemos», comentó.

Una idea que comparte el lateral del Lugo Luis Ruiz. «Se pueda y vamos a creer en ello hasta el final», declaró el futbolista andaluz, aunque criado en Madrid, que la temporada pasada sufrió el descenso a Segunda B con el Deportivo y corre el riesgo de sufrir otro como rojiblanco solo un año después.

El defensor prometió que lucharán «hasta el último punto en juego» para salvarse y admitió que han «recuperado un poco esa competitividad» que les estaba faltando a la hora de «ganar duelos y tener hambre en el terreno de juego»

El Lugo promedia un punto por partido y necesita mejorar sus prestaciones con una serie de resultados similar a la que tuvo cuando llegó Mehdi Nafti o la que firmó en los estertores del curso pasado con Juanfran García, para salvarse.