Fin de la temporada en el feudo amurallado. El CD Lugo, en busca de un gran resultado para cerrar el curso en casa, se medía a un Nástic de Tarragona obligado a la victoria para seguir con aspiraciones de ascenso directo. Intereses altos, y equipos a la par, con un cuadro albivermello que saltaba al verde con la novedad de Sergio Marcos en el eje, y la vuelta de la tripleta Iriome-Pereira-Caballero en punta de ataque.

El choque arrancaba con un CD Lugo activo, en busca del control del balón, y ejerciendo una presión muy alta para recuperar rápido tras pérdida. Los de Durán intentaban la continuidad a través del dominio de la posesión, con un Nástic enfrente que optimizaba sus llegadas a través de las bandas, donde mostraban su mayor peligro en las incorporaciones de sus hombres más veloces. Con el plan original trazado por Durán, el CD Lugo perseguía una referencia en el juego que permitiese a los locales marcar el ritmo y conservar una iniciativa que, sin embargo,  se veía interrumpida por la situación de un rival fuerte en las marcas y las coberturas.

Los minutos transcurrían a favor de un Nástic que iba a aprovechar muy pronto su poder a balón parado. Córner ejecutado por Tejera, y remate de Mossa, veloz en su llegada, al segundo palo para hacer el primero de la tarde. El CD Lugo buscó rápido la recuperación tras el tanto encajado, y adelantó líneas con el objetivo de incrementar su presencia en territorio rival. El tanto obligó a los de Durán a reforzar su apuesta ofensiva, y ahí llegaban, precisamente, los mejores minutos de los amurallados. Buenas incorporaciones por carril exterior, tras combinación rápida, y final de jugada en centro cruzado, que puso en serios apuros a la zaga catalana, esforzada al máximo para evitar el tanto del empate.

El CD Lugo alternaba juego interior con ruptura en el uno contra uno en metros finales, aunque sin fortuna en el remate decisivo. Sólo Iriome acercó el peligro en un disparo cruzado en exceso que salía fuera a la derecha de Reina. El final del primer periodo, sin embargo, volvería a sonreír a los de Vicente Moreno, que doblarían la ventaja antes del descanso. De nuevo sería en una jugada de estrategia, en un remate tras córner rechazado,  que encontraba Emaná quien, con potencia, recogía el balón y fusilaba a Roberto sin contemplaciones para hacer el segundo. Finalizaba la primera mitad con dificultades para un CD Lugo que volvía a remar a contracorriente de cara al siguiente acto.

 

La reanudación traía guión similar sobre lo visto en la primera parte. Un CD Lugo voluntarioso y trabajador, que buscaba sin descanso sus opciones en ataque para dar la vuelta al marcador cuanto antes. Golpeaba primero el conjunto de Durán en un remate de cabeza de Caballero que Reina salvaba en gran parada. El conjunto local buscaba los espacios en un gran ejercicio de movilidad de sus hombres más ofensivos, trabajando los arrastres y la apertura de vías sobre la ordenada zaga rival.

El conjunto de Durán perseguía su tanto, y aproximaba opciones con los remates de Iriome y Pereira, siendo el intento del menudo delantero el más certero, obligando a Reina a una nueva gran parada. El juego local se consolidaba en un escenario exigente, y era entonces cuando, tras una gran cabalgada, Madinda cometía penalti sobre Iriome, ofreciendo la oportunidad a los locales de aproximarse en el marcador. Sin embargo, la fortuna esquivaba de nuevo al CD Lugo, y Caballero no lograba batir a Reina, que adivinaba las intenciones del punta.

La necesidad apretaba a un CD Lugo que se veía obligado a dar el todo por el todo para intentar un tanto que aproximara a los de Durán a su rival. Las entradas de Campillo y Molinero, daban aire al equipo, y transformaban el dibujo original en una nueva estrategia de ataque. Tres hombres en retaguardia, con Seoane como eje, cinco piezas en la medular, aprovechando la amplitud del campo, y dos puntas en busca de espacios entre la defensa rival. Bloque muy alto sobre la mitad contraria, y suma de efectivos en la apuesta definitiva.

Pese a los esfuerzos realizados, la meta no podría alcanzarse en los minutos restantes, escapándose finalmente los últimos tres puntos en juego en casa. Además de la derrota, aún iba a sufrir el conjunto albivermello un nuevo golpe en forma de gol, que el recién ingresado Aníbal iba a anotar sobre la bocina. Desde ahora, una semana para recuperar fuerzas, con la mira puesta en el choque ante la SD Huesca.

 

CD Lugo/LFP