Foto: ASO/Alex Broadway

 

Val Thorens (Francia), 27 jul (EFE).- Egan Bernal repite, una y otra vez, que no se cree que vaya a ganar el Tour de Francia, el mismo que se escapó por poco a Nairo Quintana y a Rigoberto Urán y asegura que su victoria arregla las cuentas de Colombia con una carrera que les había sido esquiva.

«Estoy orgulloso de ser el primer colombiano en ganar el Tour. Merecíamos este Tour. Llevamos muchos años teniendo buenos ciclistas, pero por uno u otro motivo no lo ganábamos», asegura el ciclista ante decenas de periodistas en la más multitudinaria rueda de prensa que ofrece a sus 22 años.

«Ahora ya tenemos el Tour y quiero agradecer al país todo el apoyo, los mensajes de ánimo, la confianza. Voy a ganar el Tour mañana y no veo la hora de llevar esta camiseta a Colombia», señaló.

Sin citar al destino, Bernal aseguró que «las cosas no pasan por casualidad» y aseguró que sin la caída que le impidió disputar el pasado Giro de Italia ahora no estaría a punto de ganar el Tour.

«Desde el año pasado estaba preparando el Giro de Italia como objetivo, pero me caí y me rompí la clavícula. Las cosas pasan por algo, es increíble. Si hubiera corrido el Giro o si no me caigo no estaría ahora aquí de amarillo», dijo.

«Con 22 años y después de correr un Giro hubiera sido difícil recuperar. Tras la caída y con la fractura de clavícula, mi entrenador estaba triste, pero ya empecé a preparar y pensar en el Tour. Si no me hubiera caído no estaría aquí», insistió.

Sin apenas creerse lo que ha logrado, Bernal ya sabe que su ambición no se acabará cuando mañana cruce la línea de meta de los Campos Elíseos y suba con el maillot amarillo al escalón más alto del podium de París.

«Esto es una droga. El viernes ni me creía que iba de amarillo. Ganas un Tour y ya estás empezando a pensar en el siguiente. Siempre quieres más. Luego pensarás en ganar cinco,…», señaló.

Bernal vive ajeno a la repercusión de su gesta, metido en la burbuja del Tour y sin saber que en Colombia se está preparando una gran fiesta para recibirle.

«Imagino que estarán contentos, es el primer Tour de Francia para nosotros. Colombia ha tenido buenos ciclistas, buenos escaladores, hemos ganado el Giro, la Vuelta, pero no sé qué pasaba con esta carrera. Ahora voy a ganarla. Tengo 22 años, no lo puedo creer», comentó.

El colombiano también recordó que estuvo a punto de abandonar el ciclismo para estudiar periodismo, pero que finalmente siguió en la bicicleta de montaña. Luego, con 17 años, se pasó a la carretera y se instaló en Italia, un país del que se siente cercano y al que añora. «No solo el helado y la Nutella, es como si allí tuviera parte de mi familia», señaló.

Bernal sabe que ahora es el estilete de un ciclismo colombiano que lleva años avanzando en el mundo: «Ahora nos conocen más y los equipos confían más en nosotros. Gracias a Rigo, a Nairo, a Esteban (Chaves), a (Fernando) Gaviria, que lo han estado haciendo muy bien hay una buena imagen de los colombianos. Siempre ha habido mucho talento, ahora confían en nosotros», señaló.

«En Colombia ahora mismo hay muchos niños que en el futuro estarán aquí y que lo harán muy bien. Colombia ya es muy fuerte en ciclismo y lo será más», dijo.

Bernal reconoció que los tres finales por encima de los 2.000 metros, algo que nunca antes había tenido el Tour, pudieron ayudarle a ganar la carrera, porque él vive a 2.600.

«Para mi ha sido una ventaja. Cuando estaba subiendo y me encontraba arriba, en la montaña, me sentía mejor que en la primera parte de la subida. Soy un escalador y me gusta subir, cuantos más kilómetros mejor», afirmó.

Su referente es el monte Pacho, donde se forjó como escalador, una subida de 23 kilómetros al 6 % que culmina a 3.200 metros sobre el nivel del mar y que siempre escala antes de viajar a Europa.

Pero Bernal es consciente de que en los tiempos modernos un escalador debe mejorar en las otras disciplinas para ganar las grandes carreras.

«Un escalador puro, que no va bien en crono o en llano, no tiene opción en el Tour. Son cosas que hay que trabajar», dijo el colombiano, que reconoció que perdió mucho tiempo en la crono de Pau, la única individual de la presente edición, en la que, aseguró, «podía haber perdido el Tour».

«El ciclismo ha evolucionado y nosotros, los escaladores, tenemos que ir a la par, mejorar en crono, en llano. Los contrarrelojistas han mejorado en la subida y nosotros tenemos que hacerlo en la crono para estar a su nivel. Eso hace que el nivel suba y que las carreras no se definan solo con escaladores. Y es bonito», señaló.