Sevilla FC: Sergio Rico; Coke, Rami, Kolo, Trémoulinas; N’Zonzi, Cristóforo (Carriço min. 70); Vitolo, Éver Banega (Konoplyanka min. 74), Krohn-Dehli; y Gameiro (Llorente min. 79).

RC Celta de Vigo: Rubén Blanco; Mallo, Cabral, Sergi Gómez, Jonny; Radoja, Wass (Marcelo Díaz min. 84), Pablo Hernández, Orellana; Guidetti (Beauvue min. 77), Aspas.

Goles: 1-0 Rami min. 45, 2-0 Gameiro min. 59, 3-0 Gameiro min. 62, 4-0 Khron-Delhi min. 87

 

El Sevilla FC noquea al Celta de Vigo a base de contragolpes, ocasiones y dominio. Rami en un saque de esquina, Gameiro por partida doble y Krohn Delhi a la contra dejaron la eliminatoria sentenciada. Los olívicos mostraron su peor cara en defensa y ataque.

Poco en juego para el encuentro de vuelta, después del paseo que se dio el Sevilla en el Pizjuán. El Celta no fue rival, aunque aguantó durante 45 minutos, pero acabó pagando muy caros sus errores en defensa y su falta de eficacia en ataque. Los de Emery, salvo milagro olívico, están ya en semifinales.

El encuentro arrancó con el Sevilla muy enchufado, tratando de evitar que el Celta jugase el balón desde su campo y consiguió ahogar la creación olívica. Tan enchufados salieron los hispalenses que a los 3 minutos, Kolodziejczak remataba de cabeza un centro de Trémoulinas. El balón se marchaba desviado ante la mirada de Rubén Blanco, que hizo la estatua al verse sorprendido.

Los locales lo buscaban a balón parado y a través de centros rápidos desde la banda. Los primeros compases fueron de total dominio sevillano, pero el Celta poco a poco despertó de su letargo. Eso sí, antes todavía podrían adelantarse los locales en varias oportunidades. La primera en un remate de Kolodziejczak, que totalmente libre de marca remataba, pero se encontraba con un paradón de Rubén Blanco. Renglón seguido, N´Zonzi cabeceaba casi sin ángulo un esférico que se marchaba rozando el palo de la meta viguesa.

Estaba mejor el Sevilla y Sergi Gómez se encargó de regalarle un penalti a Vitolo, después de un abrazo en el interior del área. Gameiro fue el encargado de lanzar, pero una vez más se encontraba con las manoplas de Rubén Blanco. El cancerbero, muy seguro durante toda esta primera mitad, espoleó a los suyos, que gozaron de sus mejores minutos en este primer tramo del encuentro y de las primeras ocasiones.

Tuvo Sergi Gómez la réplica al penalti tras una gran jugada de Orellana, pero su remate se estrellaba en el larguero. Poco después sería Pablo Hernández el que disparaba desviado de la meta de Rico y tras robarle la posibilidad a Orellana, en mejor posición para rematar. Se habían quitado los visitantes la presión inicial y buscaban la meta rival, en un encuentro que se había convertido en un correcalles.

Y cuando todo hacía indicar que con empate se llegaría al marcador, Rami, libre de marca, remataba al fondo de la red un saque de esquina y adelantaba a los suyos. Gol psicológico para el Celta, que quedaba tocado tras una primera mitad de altibajos y merecido para un Sevilla que lo había intentado con más énfasis.

El paso por vestuarios espoleó a los visitantes, que salieron en busca del tanto del empate, pero pronto despertarían de su sueño copero. Cabral dispuso de la primera ocasión tras un pase de Aspas, pero Rico detuvo sin problemas. A partir de entonces lo siguieron buscando los olívicos, que se fueron demasiado arriba y llegaron las concesiones en defensa.

Banega probó fortuna con un lanzamiento de falta, pero se encontró con la manopla de Rubén. Lo intentaba el Celta en ataque, pero las imprecisiones reinaban. Primero por errores en los últimos metros, después por pases forzados en lugar de buscar el disparo y hasta Pablo Hernández erró en un balón en el área, en el que hubo un plantillazo de Kolodziejczak, pero el colegiado no decretó nada.

Los buscaron los hispaleneses a la contra y sacaron petróleo de su hombre más habilidoso. Gameiro, que había fallado un penalti, tiró de lo que mejor se le da, desmarque y velocidad. Primero para recibir un pase de Krohn Delhi y tras dejar sentado a Jonny, batió al cancerbero con tranquilidad. Poco después con un pase de Banega, en el que la zaga olívica volvía a fallar y lo aprovechaba el francés para hacer el tercero.

El partido y la eliminatoria quedaban prácticamente vistos para sentencia y más vista la inoperancia de los de Berizzo de cara a puerta. Emery le había ganado la partida al argentino con un planteamiento que ahogó el control del juego de los vigueses y los mató a la contra. El técnico hispalense aprovechó de esta forma que los olívicos se iban arriba para matar el choque.

Krohn Delhi sería el encargado de finiquitar el choque en una nueva contra. El danés no lo celebró ante su ex equipo, al que el sueño copero se le escapa de las manos. El Sevilla sentencia la eliminatoria e irá a Balaídos con suma comodidad.

 

Foto: LFP